¿Quien me ha robado el mes de abril? Reflexiones tras un mes de confinamiento

Quien nos iba a decir que la mítica canción de Sabina se convirtiese en realidad y algo consiguiese robarnos un mes entero de nuestras vidas.

Pero ha sucedido, este mes de abril de 2020 no iremos a trabajar, ni los niños irán al cole, ni veremos nuestros amigos, ni haremos los primeros planes de la primavera, este mes de abril ¡ nos lo han robado!

Ni en la más terrorífica película de ciencia ficción hubiésemos podido imaginar que tras quince días de confinamiento viniese un mes más, pero hoy más que nunca tenemos presente esa frase tan popular de que “la realidad supera a la ficción”, porque la crisis del coronavirus la ha superado con creces.

Llevamos un mes en nuestras casas, teletrabajando, encargándonos de los niños, de la casa, de la compra, del ánimo de toda la familia y la luz al final del túnel se ve… pero lejos.

Nunca en la historia de la civilización occidental había estado tanta población confinada, y mucho menos ¡tanto tiempo!. Es una situación anómala , desconocida y con un futuro inquietante. No sabemos cómo saldrá el país de esta, pero si podemos hacer lo posible para que al menos nuestra familia y los nuestros salgan lo mejor parados, porque después de tantos días entre cuatro paredes … algo hemos aprendido para sobrellevar esta situación de la mejor manera.

No rumiar:

Es inevitable tener pensamientos negativos durante estos días. La incertidumbre y la ansiedad nos pueden jugar malas pasadas y aunque es muy difícil alejarlas de nuestra cabeza, tampoco es necesario estar dando vueltas sobre el tema todo el día.

Rumiar en silencio nuestra preocupación no nos servirá de nada, solo hemos de pensar que si, ha pasado, si, nos queda mucho en casa, si , es posible que amigos, familiares o nosotras mismas caigamos enfermas, pero, lo único que está en nuestra mano para superar esto es nuestra actitud, y no pensar más que en el drama que estamos viviendo es la pero de las actitudes que podemos tomar.

Tu casa es tu castillo:

En estos días más que nunca nuestra casa se ha convertido en el centro absoluto de nuestras vidas, y además estamos aprendiendo la importancia de tener una casa en la que estar a gusto , cómodos y confortables el tiempo que sea necesario.

Es un buen momento para aprovechar espacio que tenías olvidados, redecorar alguna habitación para que sea más útil durante el confinamiento o planear todas las mejoras que quieras hacer en tu casa, que estamos seguras que en estos días, se os habrán hecho mucho más presentes los “defectillos” de vuestra casa. Disfruta de tu casa de la manera más positiva posible, es de las pocas cosas buenas que nos ha traído el coronavirus…

Los niños prioridad absoluta:

A pesar de que los pequeños de la casa están llevando el confinamiento de manera ejemplar, ya son muchos días y es normal que rabietas, tristezas, rebeldías y demás empiecen a dar la cara. Para ellos es una situación igual de extraña que para nosotros pero , obviamente, ellos no cuentan con los mismos recurso psicológicos que nosotras.

Echan de menos a la profe, a los compañeros, a los abuelos… echan de menos su colegio, el parque, los planes del fin de semana… y esa nostalgia se puede traducir en comportamientos un poco más hostiles. Por eso, su felicidad debe ser nuestra prioridad mientras esto dure, mimarles, consentirles y escucharles con atención estos días es nuestra mejor manera de animarles, porque al final y al cabo …. ellos con mamá tienen suficiente, y mamá tiene la suerte de tener más tiempo que nunca para estar con ellos. Hay que tener más paciencia que nunca y jugar más, ser más tolerante con los berrinches, tener más manga ancha con los caprichos y más imaginación para entretenerlos. Es un esfuerzo, a veces agotador, pero que merece la pena.

¿Empezamos a planificar?

A riesgo de que nos de un poco más de ansiedad por que esto acabe, no estaría mal empezar a planificar todas estas cosas que queremos hacer cuando esto acabe … al fin y al cabo de ilusión también se vive.

No obstante hay que planificar con cabeza, pensando que el confinamiento se acabará de manera escalonada, que la vida no va a volver a ser como antes en muchos meses y fijándonos planes e ilusiones realistas y realizables.

Abril nos lo han robado, pero el verano¡ será nuestro!

aveda

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