Preparación psicoprofiláctica para el alumbramiento

Lo primero de todo perdonar la tardanza en volver por aquí , pero esto de la inspiración ya se sabe como es. Bueno, como ven soy muy aficionado a los nombres técnicos que quieren que le haga y como llega la hora de los cursos ...

Lo primero de todo perdonar la tardanza en volver por aquí , pero esto de la inspiración ya se sabe como es. Bueno, como ven soy muy aficionado a los nombres técnicos que quieren que le haga y como llega la hora de los cursos …

Lo primero de todo perdonar la tardanza en volver por aquí , pero esto de la inspiración ya se sabe como es. Bueno, como ven soy muy aficionado a los nombres técnicos que quieren que le haga y como llega la hora de los cursos de preparto, pues una vez más me he propuesto informarme un poco del tema, porque claro ¿son exactamente como en las películas americanas? ¿Valen realmente para algo? En este aspecto de la vida nos encontramos una vez más contaminados por la poderosa industria Hollywoodiense que todo lo transforma a través de su visión sesgada del mundo, y claro uno no puede dejar de imaginarse una sala llena de parejas felices pero acongojadas al mismo tiempo respirando al unísono. ¿Pero es esa de verdad nuestra realidad patria? Yo estoy convencido de que no y pronto tendré ocasión de comprobarlo pues ya se que hay 4 clases a las que voy a asistir, pero lo que no puedo negar es que seguro que el invento es Yanqui. Mi mujer tuvo el otro día la primera sesión, a la que yo no tenía que ir no seáis mal pensadas, y tras tres horas de charleta, dudas, preguntas y experiencias no me cabe ninguna duda de que de una forma u otra estos cursos son beneficiosos en todo punto.

Yo creo que mas que necesarios estos cursos son recomendables, ya que aunque en efecto hay determinadas informaciones que se pueden obtener por otros medios, muchas vienen un tanto sesgadas, por no hablar de los falsos mitos y los «consejos» que todo el mundo viene a dar a la embarazada como si fueran expertos, muchas veces en contra de lo que le pueda decir su ginecólogo o matrona por cierto. Lo más importante de los mismos creo que es el que las madres pueden intercambiar experiencias, sensaciones y vivencias con otras embarazadas, y les sirven para relajarse y afrontar el momento del parto con mas serenidad.

Claro que como ya he leído por ahí, luego la realidad es caprichosa y puede decir que lo que es preparación pura para el momento exacto del parto nanai, que sirven de poco vamos pues se puede dar el caso de complicaciones de todo tipo: rotura de bolsa y parto 18 horas después; la respiración practicada no se aplica ni con bombona, las contracciones pueden ser tan bestiales que se salen de la grafica, están por ahí la dolantina, la oxitocina y ya para rematar después de estar empujando 2 horas se pueden ver en el quirófano para la tan poco deseada como muchas veces demasiado aplicada cesárea… Es decir, nada que ver con las clases de preparación y ese parto de ensueño que te cuentan. Sin embargo, el integrarse en un grupo con las mismas inquietudes y sensaciones es muy gratificante para la madre, pues puede comprobar que todo lo que le ha pasado durante el embarazo es normal, ella no es un extraterrestre y no ha sido la primera en nada.

Entonces yo me pregunto, si estos cursos aportan tantas ventajas, ¿porque todavía no se ha inventado uno exclusivo para Padres primerizos? Creo que no estaría nada mal el juntarnos con enfermeros, médicos, psicólogos, matronas, padres experimentados y todo aquel que tenga algo que contarnos y que nos ayude a enfrentarnos con más medios a ese momento clave en el que por fin vamos a pasar a ser un sujeto activo con nuestro hijo. Por que no lo podemos negar, hasta ahora estamos viendo los toros desde la barrera pero eso se va a acabar, hay que coger el capote y empezar a torear al natural, y cuantas más herramientas hayamos adquirido para ello más elegante nos saldrá la verónica. Yo estoy deseando ir a esa primera clase compartida os lo digo de verdad, pero creo que una sesión masculina 100% en la que podamos también nosotros dejar de sentirnos de otro planeta sería de agradecer. Lo maduraré.

Nestum

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Últimos comentarios (3)

  1. Hola Borja!
    Me encanta leer tus comentarios, ideas y sensaciones.

    Soy madre de un pequeño de 5 meses, Miquel y tuve la gran suerte de que mi marido, estuvo muy implicado durante todo el embarazo.
    Me daba mucho miedo que se sintiera excluído durante los 9 meses y hasta me ponía pesada diciéndole corre, corre, ven que se mueve y venga, todo el ritual: mano en la barriga y a disfrutar de las pataditas del peque.

    En lo referente al curso de preparación al parto, vivo en el campo y no pude acudir porque trabajé (negocio propio) hasta dos semanas antes del alumbramiento. Caminé mucho durante el embarazo y tenía una energía impresionante (ahora la hecho de menos!). Me dediqué a leer un poco y sobretodo a pensar que… pasara lo que pasara igualmente tenia que parir 😉 y la verdad es que llegado el momento, no me quedó otro remedio!
    Yo tenía mucho miedo con el tema de la epidural, me agobiaba no poder ayudar en el momento más importante… Pero al final claudiqué. Eso si aguanté casi hasta el final y me ahorró el dolor de la última contracción y la expulsión. Me hubiera gustado sentir como nacía mi pequeño, pero no tenía sensibilidad…Es lo único que cambiaría!
    El dolor fue brutal y mi pobre marido me cogía de la mano y creo que padeció más el que yo! Cuando me pusieron al pequeño en brazos… ufff.. aún se me eriza la piel! Y sólo podía decir que por mi, volvía a parir otra vez esa misma noche!

    Disfruta del embarazo, y cuando nazca el pequeño ya nos contarás porque las emociones son alucinantes! Nada se puede comparar al hecho de traer una vida al mundo y eso… eso cosa de dos!

    Un abrazo,
    Adah

    adah
    19 marzo, 2009 a las 10:15 pm
  2. Totalmente de acuerdo con Hada-Varita magica, yo tengo 2 hijos y en el alumbramiento del mayor cuando mi marido, el pleno parto, intentó hacerme los famosos masajes, le pegue un grito¨dejame!¨ y es que estaba tan tensa q un pequeño toque en la espalda ya me dolia, me molestaba mas que aliviarme, así que cada persona es un mundo y tendras que preguntar a tu mujer lo que necesita si no lo ves muy claro, además ella te lo hara saber.
    Otra cosa que quería comentar es lo que dices de tus clases de preparacion al parto, primero me sorprende que el primer dia estabais los maridos(o compañeros) de las parturientas, en mi caso con los 2 niños, no hubo ni un solo marido que acudiera a las clases y eramos unas 15, mi marido fue el único que acudio el primer dia y ya no volvió pues le dio mucha verguenza. No conozco ninguno que haya hecho lo de la preparacion al parto, pero me alegro de que las cosas vayan cambiando…
    Un beso!

    jane
    25 febrero, 2009 a las 8:26 pm
  3. Hola Borja,

    Soy mujer y madre de 4…asi que: ¿tu y yo en comun? …por el momento poco! 😉 jaja

    Me gusto leerte, al leerte me recuerdas mucho a mi marido cuando estaba embarazada de mi primer embarazo. Es un gusto que tu marido comparta el interes del embarazo contigo, que lo viva como algo especial, y que no sea solo un momento de «tolerar» a tu mujer. Ya que seamos realistas: las mujeres cambiamos en el embarazo! Y la que diga que no lo hace o miente descaradamente o es una ilusa que vive en el pais de las maravillas.;)

    Pero hoy no entrare en temas de la mujer embarazada-estados de animos-cambios fisicos y otros- nooo… hoy tu tema es clase de pre parto.

    Tus preguntas eran:
    ¿son exactamente como en las películas americanas? ¿Valen realmente para algo?

    La unica vez que fui a una clase de preparto fue con mi primer embarazo…ooobvioo! Y ahi fuimos, todas las gorditas con sus mariditos de la mano. Nos sentabamos en una ronda y a escuchar lo que fuera…¡tal cual las peliculas americanas! Con mi marido nos tronchabamos de risa!!!!

    Me acuerdo de un dia en particular, fue el dia de practicar relajacion. Mi marido se sentaba detras de mi, y yo me apoyaba sobre el (como en la foto que has puesto), y el me relajaba diciendome cosas, haciendome masajes suaves y mientras, yo cerraba los ojos… «…imaginate estar en una playa desierta … escuhas el mar…hay una palmera y estas acostada en la sombra….» Uy, con solo recordarlo ya me relajo. Pues imaginate que bien lo hizo mi marido, que en la clase ME DORMI!

    Bueno, con esos antecedenes llegamos al parto …
    Empezaron los dolores fuertes y bueno, mi marido un encanto, al verme ahi sufriendo bastante, se sento a mi lado, me coge la mano y me dice muy suavemente: » Imaginate que estas en una…» sin poder pronunciar media silaba mas, lo miro con una mirada fulminante y le grito: «sh! sh! sh! ¡Mira la pantalla y dime cuando empieza a bajar!»
    En la sala teniamos una pantalla que te m

    varita-magica
    6 febrero, 2009 a las 2:45 pm