Una ensalada divertida

Si te cuesta que los pequeños de la casa coman lechuga, te enseñamos un truco que la hace irresistible

Si te cuesta que los pequeños de la casa coman lechuga, te enseñamos un truco que la hace irresistible

Una alimentación variada, que incluya alimentos de todos los grupos, es esencial para el desarrollo de los más pequeños. Aunque probablemente ellos elegirían alimentarse a base de arroz con tomate y salchichas, el pescado, la fruta y la verdura no pueden faltar en tus menús semanales.

Durante el invierno, aprovechamos las cenas para meter las verduras y hortalizas a base de purés calentitos, que entran de maravilla, pero con la llegada del buen tiempo, cuesta un poco más. Si la ensalada no está en tu menú de cenas porque los más pequeños no la comen, cambia el chip. Se trata de buscar la manera de motivarles para comerla, porque es un plato que admite un montón de posibilidades y que, bien acompañada, puede resolverte un menú.

Cocinar con los más pequeños es un truco que suele ayudar a la hora de introducir alimentos, porque les encanta comerse lo que ellos mismos han preparado. Pueden ayudarte a elegir los ingredientes, lavar los tomates o la lechuga o quitar la piel a las zanahorias con un pelador.

Elige distintos tipos de lechuga u otras bases como espinacas baby, para no caer en el aburrimiento. No te olvides incluir alguna proteína para hacerla más completa. Puede ser un huevo cocido, salmón o una lata de atún, para añadir además grasas saludables.  Si le añades algún hidrato, como arroz o pasta, puede ser un plato único, y si los cambias por quinoa, les estarás dando además un súper alimento.

Puede que el aliño tradicional de aceite y vinagre no les guste, pero hay vinagretas mucho más sabrosas y adecuadas a los paladares infantiles. Mezcla en un bol una parte de vinagre de manzana con tres de aceite de oliva virgen, y añade una cucharadita de crema de cacahuete Capitán Maní. Bate con un tenedor, o pide ayuda a tus pequeños pinches. Sala la ensalada y sirve con la vinagreta por encima, siempre en el último momento para mantener crujiente la lechuga. Pon la pimienta en la mesa para el que quiera darle un último toque…¡y a disfrutar!

 

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