Tu bebé y la comida: consejos y accesorios

Durante los primeros meses de vida de tu bebé, la leche será su alimento más preciado. Tiene que ser su alimento principal y, a no ser que haya una recomendación médica especial, ésta no debería mezclarse con cereales ni otros alimentos hasta que veamos que está preparado para la nueva experiencia. Entre los...

Durante los primeros meses de vida de tu bebé, la leche será su alimento más preciado. Tiene que ser su alimento principal y, a no ser que haya una recomendación médica especial, ésta no debería mezclarse con cereales ni otros alimentos hasta que veamos que está preparado para la nueva experiencia. Entre los…

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Durante los primeros meses de vida de tu bebé, la leche será su alimento más preciado. Tiene que ser su alimento principal y, a no ser que haya una recomendación médica especial, ésta no debería mezclarse con cereales ni otros alimentos hasta que veamos que está preparado para la nueva experiencia.

Entre los cuatro y los seis meses suele ser el momento en que el bebé empieza a estar listo para probar los alimentos sólidos, como la papilla o los purés de frutas. Ir incluyéndolos poco a poco suele ser una buena opción, sobre todo para no producir rechazo con los nuevos sabores y texturas que va a experimentar el peque.

Algunas señales que nos indicarán que ha llegado el momento son, por ejemplo, el que el bebé tenga un buen control de la cabecita por sí mismo y pueda incorporarse prácticamente solo. Cuando le introduzcas la cuchara en su boca, no la rechazará e incluso le gustará la sensación, así como también podrás ver que su apetito incrementa, al igual que su interés por la comida.

Durante los primeros meses de alimentos sólidos, te ayudará el tener unos accesorios prácticos para que la experiencia sea placentera para ambos. Sobre todo, fácil para tu peque. Por ejemplo, los soportes para que esté sentadito mientras come o tú le preparas la comida son una gran ayuda.

Este modelo de Babymoov es un asiento evolutivo para bebés de 4 meses en adelante. Con un asiento de espuma que se puede quitar cuando el bebé sea más mayor, la bandeja se guarda en los pies del asiento para convertirlo en una trona y compartir la mesa con los papás.

Las tronas clásicas también son una buena opción para que el niño esté en la mesa con el resto de gente y se sienta como uno más. Son recomendables a partir de los seis meses ya que requieren una buena posición del bebé a la hora de sentarse.

Lo importante siempre es que tu bebé esté a gusto y cómodo; si no, se llevará un mal recuerdo que puede asociar a la comida sólida.

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