Senderismo y actividades de montaña con niños

Para los niños de hoy los parques de atracciones y los videojuegos no tienen por qué ser la única fuente de entretenimiento. Actividades en el medio natural como el senderismo y otras asociadas a la montaña pueden ser también motivo de disfrute y diversión, si los adultos de la familia se lo curran un poco y...

Para los niños de hoy los parques de atracciones y los videojuegos no tienen por qué ser la única fuente de entretenimiento. Actividades en el medio natural como el senderismo y otras asociadas a la montaña pueden ser también motivo de disfrute y diversión, si los adultos de la familia se lo curran un poco y…

Senderismo y actividades de montaña con niños

Para los niños de hoy los parques de atracciones y los videojuegos no tienen por qué ser la única fuente de entretenimiento. Actividades en el medio natural como el senderismo y otras asociadas a la montaña pueden ser también motivo de disfrute y diversión, si los adultos de la familia se lo curran un poco y tienen en cuenta una serie de parámetros para adecuar el paisaje y las rutas a las expectativas y necesidades de los pequeños.

Beneficios del senderismo con niños

Pocas personas pueden cuestionar que el senderismo es una actividad edificante, con innumerables beneficios físicos y mentales. No obstante, muchos podrían pensar que es una práctica exclusiva de adultos y adolescentes, cuando lo cierto es que no tiene edad y adecuarlo a las características y necesidades de los infantes no reviste complicación alguna.

Incluso niños muy pequeños y bebés pueden sumarse a las excursiones, ya que en el mercado abundan aditamentos y medios para transportar niños pequeños, sin que ello implique renunciar a las bondades del senderismo y las acciones a él asociadas.

Esto lo convierte por tanto, en un paseo o actividad a practicar en familia, cuya realización óptima y completamiento sólo dependerá de que se elija una ruta adecuada y coherente con las condiciones físicas y experiencia previa de cada miembro, incluso los niños.

Aún así, muchos pensarán que el senderismo no constituye una fuente de entretenimientos para los peques, pero resulta que la práctica ha demostrado que estos se sienten estimulados por la naturaleza, que satisface como pocas cosas su curiosidad innata al permitirles contemplar plantas, animales y paisajes que se salen de sus ambientes diarios.

Además, los niños también pueden beneficiarse del senderismo como ejercicio físico y como actividad educativa, que le permite conocer directamente y no desde un aula, interioridades del mundo natural y algunas de sus especies.

Claves para motivar

No es menos cierto que los niños pueden aburrirse con el senderismo y otras actividades en medios naturales si no se les motiva adecuadamente.

A la mayor parte de ellos poco les valdrá el valor estético, ambiental, histórico o cultural de cualquier paisaje, por lo que será preciso motivarlos con otras estrategias, que permitan mantenerlos entretenidos y motivados.

Así, no debemos impedirles trepar o recorrer los sitios que más llamen su atención. Solo debemos acompañarlos y ayudarlos a realizar sus empeños de forma segura, para que descubran en el senderismo una actividad natural más emocionante y gratificante para su desarrollo que muchas otras. Si quieres más información sobre este aspecto, visita este artículo de Multiaventura en familia.

La ruta correcta

Para poder aprovechar todos los beneficios mencionados, los adultos que quieren llevar a sus niños de senderismo deben elegir la ruta correcta, una que se adapte a la edad, experiencia y forma física de los pequeños.

Esto es lo más importante para que la actividad llegue a buen término y sea totalmente disfrutable.

Actividades de montaña con niños

Así, si los niños se enfrentarán al senderismo por primera vez, lo más aconsejable es escoger una ruta corta que no exija mucho desde el punto de vista físico. De esta forma habrá más probabilidades de que la completen sin cansarse en demasía, y los adultos podrán examinar sus capacidades para experiencias futuras.

A partir de las primeras rutas, poco a poco los adultos pueden ir adentrando a los infantes en recorridos más complejos, siempre atemperados a sus condiciones de resistencia. Asimismo, los senderos pueden adecuarse a lo que les resulta más entretenido, para consolidar el gusto por la naturaleza.

Cuando se hace senderismo y otras actividades de montaña con niños, es importante prestar mucha atención al cansancio físico de estos, así como a su alimentación e hidratación.

Como es de suponer, los peques necesitarán más paradas para descansar que los adultos, los que deben comprender que son aquellos quienes marcan el ritmo de la actividad, lo mismo en las marchas, que en los descansos y las detenciones para observar cualquier cosa que les parezca interesante o atractiva.

Otro aspecto a tener en cuenta cuando se practica senderismo con niños es la estación en que se realiza.

Como es lógico, condiciones invernales o veraniegas pueden resultar difíciles para enfrentar una ruta, más si es en montaña, por lo que lo más recomendable es practicar la actividad en primavera, la estación más favorable.

Asimismo, tanto niños como adultos deben ir con las protecciones necesarias, y tener una vestimenta acorde a la época del año en que se enfrentará cada ruta.

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