GRANJA-ESCUELA DEL TÍO CARRASCÓN

Buenos días! Hoy os traigo un plan chulísimo y super recomendable para niños desde un añito, sobre todo, si como nosotros no tienes pueblo o lo tienes a 600km...

Buenos días! Hoy os traigo un plan chulísimo y super recomendable para niños desde un añito, sobre todo, si como nosotros no tienes pueblo o lo tienes a 600km…

Zaira ya había ido de visita a una granja-escuela en la guarde y casi con total seguridad irá también este primer año de infantil con el colegio. Pero aún con todo, sabíamos que iba a disfrutar mucho de esta actividad con nosotros.

La granja-escuela del Tío Carrascón está ubicada en Cerveruela (65km desde Zaragoza), un pueblo de la comarca de Daroca muy pequeñito, donde en invierno viven aproximadamente 10 personas. La carretera para llegar es bastante mala ya que es de doble sentido y tiene la anchura justa para un solo vehículo, por lo que tómatelo con mucha calma y bien atentos al camino… Son sólo los últimos km.

Quedamos con ellos en el albergue a la entrada del pueblo, que también les pertenece y donde además dan las comidas y talleres. Allí conocimos a Clara, que nos iba a hacer de guía en la granja y a Chireta, la perra de la familia, muy bonita y super cariñosa.

La granja está a unos 10 minutos andando desde el albergue y te recuerdo que estamos muy cerca de Teruel: Abrígate que vas a estar al aire libre y hace más frío que en la ciudad.

Nada más llegar a la puerta, Clara nos da unas recomendaciones de seguridad básicas y ya estamos listos para entrar! Platero, un burrito de lo más doméstico nos da la bienvenida!

Aunque las gusten los animales, lo normal es que al principio haya niños que se asusten y necesiten una primera toma de contacto más relajada. Ese es el caso de Zaira, que a Platero no quiso tocarlo ni mucho menos darle de comer, pero observo como lo hacíamos nosotros con naturalidad y sin titubeos. Así cuando llegamos a Duna, la yegua, no se lo pensó dos veces para acariciarlo, coger la patata y dársela, a pesar de que esta es bastante más grande que Platero. En el mismo espacio está Pelayo el mulo, hijo de Platero y de Duna, muy dócil al que también pudimos dar de comer y acariciar.

Después vino la visita al cerdo, aunque este no iba a ser el único que veríamos porque más adelante encontramos otro, el doble de grande y mucho más imponente. Quizá es de los animales que menos gustó a Zaira, en parte porque no podía darles de comer en la mano ni acariciarlos y además le marcó un montón la charca de barro que tenía en segundo para su uso y disfrute… Seguramente no volverá a mirar a PepaPig con los mismos ojos…

Ahora es el turno de patos y ocas una pareja de cada y además con sus casitas y curiosidades de cada especie. ¿Sabías que las ocas no le tienen miedo al lobo? Son unas valientes guerreras que cosen a picotazos ante cualquier amenaza.

Hacemos un pequeño parón, para conocer los alimentos que vamos a proporcionar a los próximos animales: Granos para las cabras y alfalfa para la vaca. Y una sorpresa nos espera…

El momento con las cabras fue una pasada, ver a Zaira en su salsa, corriendo a coger maiz en la mano y partiéndose de risa porque le chupaban la mano no se me va a olvidar nunca, pero su cara cuando Clara le dijo que le tenia que dar el biberon a una cabrita bebé…

Llegó la hora de conocer a la vaca Paca! En mi vida había visto una vaca tan grande en persona, normal que a Zaira le diera algo más de respeto que los anteriores animales, es que su lengua la podía rodear enterita!

Una visita rápida a las gallinas y los gallos, lo justito para contar los huevos que habían puesto y descubrir que su dormitorio es un palo en horizontal (cuando las gallinas vivían en libertad en los bosques, dormían en alto para evitar que se las comiera el lobo)

Casi al final del recorrido, llegamos a los conejos y estuvimos un ratito dándoles bastones de zanahoria para comer y acariciandolos un poquito.

Para terminar, nos estaba esperando otro burrito para dar un paseo a Zaira, que ya estaba en su salsa y no dudo ni un segundo en montarlo. Y a la salida se acerco a Platero a darle el saludo que le debía!

 

Tienes diferentes pack según las personas que los visitéis, también ofrecen talleres y menú para comer en el albergue. Nosotros sólo cogímos la visita sin taller porque me pareció que Zaira es aún pequeña, pero lo que sí hicimos fue comer allí. No era la primera idea, pero al final fue lo más acertado.

Tienen un menú con tres primeros, tres segundos y postre por 10€. El menú infantil consta de un plato del menú de adultos o medio primero y medio segundo y cuesta 6€. En ambos casos incluye la bebida y el postre. Está genial, comida casera, sencilla y siempre incluyen un plato como pasta o similar pensando en los niños. Los tres comimos genial y super asequible.

Sin duda alguna, volveremos! Es una visita que Zaira no se va a cansar de repetir y a nosotros nos encanta compartir estas experiencias con ella.

  

Nestum

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