Ocio en familia para una infancia feliz

A todos, ya seamos padres, tíos o abuelos, nos preocupa el bienestar de nuestros pequeños. Queremos que ellos crezcan felices y queremos nosotros ser felices con ellos.

A todos, ya seamos padres, tíos o abuelos, nos preocupa el bienestar de nuestros pequeños. Queremos que ellos crezcan felices y queremos nosotros ser felices con ellos.

El problema es que muchas veces no sabemos cómo llevar a cabo la consecución de este objetivo y nos perdemos por el camino. No sabemos si lo que estamos haciendo para intentar que sean felices es lo correcto, si les estamos inculcando buenos valores con ello o si solo estamos metiendo la pata.

Por eso una de las opciones más factibles para que el ocio de nuestros niños resulte como queremos es compartirlo en familia de vez en cuando. Hay varias empresas que se dedican a ello con actividades que gustan tanto a pequeños como a mayores, destacando entre ellas Miles de Fiestas.

Una tarde de juegos en un centro especializado

Existen cadenas de negocios que se dedican a fomentar un tipo de ocio que los peques pueden compartir con sus mayores para pasar una tarde divirtiéndose en familia. Así, mientras se disfruta de una buena merienda, los papis y los niños pueden jugar juntos a una variedad de máquinas recreativas, a los bolos, al minigolf, sumergirse en realidades virtuales… Un sinfín de actividades para intentar fomentar la diversión en familia y que el vínculo entre los padres y los hijos se afiance cada día más.

Fiestas de disfraces

Poquitos niños habrá a los que no les encante disfrazarse, ¿verdad? Con la gran cantidad de disfraces que hay ahora mismo a nuestro alcance gracias a las tiendas física y online, o incluso la creatividad con la que nosotros mismos contamos para idear disfraces, sería prácticamente una muy mala excusa decir que no es buen momento para una fiesta en la que jugar a ser otras personas.

Si bien se puede organizar una fiesta solo para ellos, es muy enriquecedor para el vínculo familiar que los adultos también participemos. Los niños verán que nosotros nos preocupamos por que su ocio sea el nuestro, se lo pasarán bien viéndonos tan ilusionados como ellos con nuestro disfraz… y nosotros lo pasaremos en grande solo con verles sonreír. Porque, amigos, situaciones en las que nos lo pasamos bien en familia son, también, las que crean un vínculo más fuerte con nuestros pequeños. 

Y si los disfraces fallan, optar por una fiesta diferente en cuya organización estéis implicados tanto padres como niños también es una buena opción para esta consecución de una infancia feliz: Ellos tendrán su ansiado premio, la fiesta, y además se habrán sentido importantes porque la han preparado con vosotros. En detalles tan pequeños como estos reside la clave para que nuestros pequeños crezcan felices, aprendan la importancia de la familia y creen con ella un vínculo irrompible con el paso de los años.

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