Y pasó un mes. Reflexiones durante la quinta semana de confinamiento

El pasado 13 de marzo, cuando nos dijeron que debíamos estar confinados en casa un total de quince días, nos llevamos las manos a la cabeza. No parecía posible que pudiésemos aguantar quince días sin salir, sin entrar, sin trabajar, sin colegio… luego fueron otros quince y ahora otros tantos y, poco a poco, ya ha pasado un mes.

Al pasar el mes nos hemos dado cuenta de que, a pesar de los pesares, nos seguimos riendo a carcajadas cuando hablamos con las amigas, nos seguimos muriendo de amor cuando nuestros hijos nos dan las buenas noches, nos seguimos emocionando con las buenas noticias, en fin, ¡resistimos!

Y aunque parece que todavía nos queda un largo camino por delante para volver a lo que era nuestra vida antes de la pandemia, ya podemos sacar algunas conclusiones de lo que llevamos de confinamiento con las que, quizás, nos parezca menos duro lo que queda por delante:

1.La resiliencia existe, ¡ y la tenemos!. La resiliencia , ese término tan de moda que alude a la capacidad de adaptación a nuevos ambientes, nuevas circunstancia o nuevos panoramas, la hemos tenido que desarrollar a fuerza de golpe durante estas semanas y ha hecho su efecto. Mal que bien todos nos hemos adaptados, acostumbrado y aprovechado todo lo positivo de esta situación

2.Casi todo se puedo hacer en casa. Desde un slime casero para los niños, arreglarse el color del pelo, mantenerse en forma o visitar un museo virtualmente… La tecnología y, sobre todo, nuestra imaginación han convertido nuestra casa en todo un universo del que no es necesario salir… en principio.

3.Paciencia y buen humor. Tantos días confinados nos han hecho comprobar en nuestras propias carnes que todo es mejor si trabajamos la paciencia y si hacemos un pequeño esfuerzo por estar de buen humor. Leer algo divertido, hacer bromas tontas o cualquier cosa que consiga despertar una carcajada en algún miembro de la familia nunca esta de mas. Y para la paciencia… el viejo truco de contar hasta 10 ¡funciona!

4.Planificar anima. Hacer planes para cuando todo este acabe ¡ anima y entretiene! . Eso si, no nos podemos olvidar de la gravedad de la situación y nuestros planes han de ser acordes con la realidad, planificar un viaje por el mundo no será buena idea, pero fantasear con el primer paseo, la primera visita a los abuelos, o el primer café con tus amigas os animará el día con toda seguridad.

 

aveda

Deja una respuesta