¿Qué es lo mejor de ser madre?

Con el tiempo te das cuenta de que lo mejor es que los hijos vienen a ponerlo todo "patas arriba". Digo con el tiempo, porque al principio es un shock, cuando después de 9 meses pensando cómo será, cómo te sentirás, leyendo, replanteándote...nace esa pequeña bolita, en mi caso llámese MI HIJA, que llega y lo pone...

Con el tiempo te das cuenta de que lo mejor es que los hijos vienen a ponerlo todo "patas arriba". Digo con el tiempo, porque al principio es un shock, cuando después de 9 meses pensando cómo será, cómo te sentirás, leyendo, replanteándote…nace esa pequeña bolita, en mi caso llámese MI HIJA, que llega y lo pone…

Con el tiempo te das cuenta de que lo mejor es que los hijos vienen a ponerlo todo «patas arriba».

Digo con el tiempo, porque al principio es un shock, cuando después de 9 meses pensando cómo será, cómo te sentirás, leyendo, replanteándote…nace esa pequeña bolita, en mi caso llámese MI HIJA, que llega y lo pone todo «patas arriba»: tus sentimientos te sobre pasan, ese amor no hay quien lo pare, el instinto se apodera de tu razón, y tú sientes que sin darte cuenta todo tu ser se vuelve un sinsentido. (Eso si lo intentas racionalizar, luego te das cuenta de que todo es más sencillo).

Desde ese momento, todo lo que creías haber conseguido en tu vida, se encuentra como cuando pasa un tornado:

Te creías responsable y tienes hijos. Entonces te das cuenta de que se disfruta más de la vida dejando de lado la plancha y diversas tareas «de responsabilidad» por tirarte por el suelo y ponerte a hacer castillos, jugar a los bolos, pintar, jugar a las marionetas…

Te crees centrada: ¡»Sí, estoy preparada»! Llega tu hija y…¿centrada yo? Todo menos eso. Soy un mar de dudas, me planteo una y mil cosas, a veces la razón no me ayuda nada y como os decía el instinto nubla mi juicio. Por encima de todo soy su madre y no hay razón que me pare.

Yo, persona pacífica…que me veo convertida en un «hulligan» porque por encima de todo es mi hija y cuando le pasa algo me pongo en modo «leona» y no hay quien me pare. (Me toca pasar momentos tirando de «freno de mano» y respirando…).

Pero lo mejor de este «patas arriba» es que saca de ti cosas que no sabías que estaban. Limpias tus cristales empeñados con los años y vuelves a ver la VIDA con todas las letras…Vuelves a darle importancia a lo que de verdad lo tiene: hacerse cosquillas, jugar en la bañera, salir al campo, saltar los charcos, meterse en el mar «por primera vez», esperar a los Reyes, bailar en casa envueltos en carcajadas, caricias con manitas recién estrenadas, aprender a hablar y a la vez aprender a escuchar, vivir a corazón abierto, disfrutar otra vez del lobo, los cerditos y caperucita…

La escala de valores cambia y te vuelves más valiente, más fuerte y más preparada (o por lo menos lo intentas) de lo que nunca creíste que podrías llegar a ser. Con los hijos darlo todo se queda en nada.

Y en tus ratitos a solas (pocos) eres consciente de que en los momentos duros (que los hay), esta faceta tuya de ser madre, no es que compense, es que no sabrías lo que es si no lo vivieras, porque por maravillosa es inexplicable con palabras. Eso sólo lo saben las que también forma parte de esta tribu, porque sólo las madres sabemos lo que nos queremos decir cuando se cruzan nuestras miradas y sonriendo asentimos, queriendo decir: «No sabes como te entiendo».

Y para ti, ¿qué es lo mejor de ser madre? Porque yo lo tengo claro: ser la madre de mi hija.

Un beso muy fuerte, Verónica.

Nestum

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Últimos comentarios (1)

  1. Mamadeella, suscribo cada una de tus palabras. Soy madre de un niño de poco más de un año y sin saber cómo (es un decir, claro está) se ha convertido en el rey de la casa, en la inspiración de muchas de mis ideas y en la excusa de cada una de mis locuras, que ahora parecen estar justificadas con él, jjj. Un beso!

    lartigiana
    24 febrero, 2014 a las 7:28 am