Cómo preparar slime de sandía

En casa, andan locos con el slime. Tenemos varios kits para prepararlo, algunos incluso con purpurina y sofisticados colores, pero nada les gusta más que la receta tradicional, mezclando con harina, pegamento o champú, hasta obtener la pasta consistente para poder jugar con ella durante horas. Con el verano encima, esta idea que hemos visto en The Littles & me para preparar slime de sandía no nos ha podido parecer más fresca. Ideal para hacer con ellos alguna manualidad las tardes que os quedéis en casa, o para tenerles entretenidos a la hora de la siesta. ¡Verás como triunfa!

Cómo preparar slime de sandía

Ingredientes

Espuma de afeitar

Colorante para repostería

Pegamento de contacto (tipo Superglue)

Pegamento tipo cola (1 envase de 200 ml. )

Platos de cartón verdes

Alubias o frijoles negros

Una caja de plástico hermética para guardarlo

Cómo preparar slime de sandía de manera fácil

1-Pon el bote entero de cola blanca en el recipiente en el que vayas a prepararlo, de manera que cubra el fondo.

2-Añade un chorro de crema de afeitar, y mezcla.

3-Pon un par de gotas de colorante para repostería rojo, y mezcla bien hasta que no quede ninguna parte blanca y tenga un bonito color rosa.

4-Vuelve a añadir crema de afeitar, unos 200 o 300 gr. y mezcla bien.

5-Es el momento de añadir el pegamento de contacto que le va a dar la consistencia adecuada. Incorpora una cucharada cada vez, y ve mezclando. Sigue incorporando y mezclando pegamento hasta que se forme una pelota, y se despegue de las paredes del recipiente. Si está demasiado pegajoso, sigue añadiendo pegamento hasta que puedas separarlo de tus manos sin problema. Si está demasiado líquido, añade espuma de afeitar. Ten en cuenta que las cantidades son aproximadas y orientativas, por lo que deberás ir adaptándolas.

6-Pon el slime de sandía en una superficie plana para poder jugar con él. Cubre la mesa en la que vais a jugar con un mantel o una bandeja grande, para evitar mancharlo todo con los restos.

7-Corta los platos verdes en dos mitades, y deja que sean ellos los que coloquen el slime encima de ellas, cubriendo la rodaja de sandía por completo. Ofréceles las judías para que las coloquen a modo de semillas, a su gusto. Cuando hayas terminado, no te olvides de guardarlo en un envase hermético para que no se seque.

Puedes aprovechar la ocasión para explicarles por qué las sandías tienen semillas, y cómo de cada una de ellas podría nacer una nueva sandía. Seguro que la próxima vez que tomen la fruta, se fijarán más en ella y entenderán por qué las sandías de verdad tienen pepitas…

 

Nestum

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