Un cuento, dos cuentos, tres cuentos…

“Mamá, cuéntame un cuento” “¿Cuál quieres que te cuente?” “El del primer día de escuela” Y mamá lee el cuento que ya ha contado un montón de veces. Al terminar levanta los ojos para ver la reacción de la niña. La niña dice muy sería. “Otra vez”. “¿Otra vez?” “Sí, mamá. Otra vez”, dice la niña sin cambiar de...

“Mamá, cuéntame un cuento” “¿Cuál quieres que te cuente?” “El del primer día de escuela” Y mamá lee el cuento que ya ha contado un montón de veces. Al terminar levanta los ojos para ver la reacción de la niña. La niña dice muy sería. “Otra vez”. “¿Otra vez?” “Sí, mamá. Otra vez”, dice la niña sin cambiar de…

“Mamá, cuéntame un cuento” “¿Cuál quieres que te cuente?” “El del primer día de escuela” Y mamá lee el cuento que ya ha contado un montón de veces. Al terminar levanta los ojos para ver la reacción de la niña. La niña dice muy sería. “Otra vez”. “¿Otra vez?” “Sí, mamá. Otra vez”, dice la niña sin cambiar de expresión “Pero, ¿no quieres que leamos otro? Este ya lo hemos leído hoy” “No mamá: otra vez” Sólo cuando la mamá vuelve a abrir el cuento la niña muestra una sonrisa y en su cara se refleja la satisfacción. La niña querría leer el cuento mil veces.

Hay cuentos que mis hijos han querido leer mil veces. Y esos cuentos yo he querido leérselos mil veces. Mis seis hijas y mi hijo casi siempre han coincidido en los cuentos preferidos. Son cuentos que escuchan, que les hacen recordar situaciones, que les hacen sentirse identificados, que comprenden, que les hacen aprender y les llegan al corazón.

Siempre me han gustado los libros: por la historia, pero también por los dibujos, el papel, la portada… y mis libros favoritos son los cuentos infantiles. Desde que nació mi primera hija he ido haciendo una pequeña biblioteca infantil que me parece preciosa. Y lo que la hace más bonita es que también le ha gustado a mis hijos.

Es difícil encontrar cuentos que los niños disfruten, pero los hay. Los colegios suelen recomendar libros que aburren a los niños y les disponen contra la lectura. Desde “Cuéntame un cuento” quiero compartir esos libros tan bonitos porque estoy segura de que también le gustarán a vuestros hijos.

Como no se por donde empezar, empezaré por el principio. Dos libritos ilustrados que compré para la mayor cuando acababa de empezar el cole: “Mi primer día de escuela” y “La clase de baile”.

Los compré por los dibujos. Entonces no conocía a la ilustradora y autora Helen Oxenbury. Es una artista inglesa que se ha dedicado a ilustrar cuentos infantiles y también ha escrito algunos. Sus dibujos están llenos de detalles, sus niños tiene expresión y movimiento y las ilustraciones cuentan más que el propio texto. Por eso el niño se queda mirando fijamente los dibujos mientras le cuentas la historia. Las madres están despeinadas, a los niños se les cae el pantalón…

Pero también los compré por el tema, me pareció que se sentiría identificada y le ayudarían a salir de situaciones en las que se iba a encontrar con toda seguridad.

El primero trata el primer día de colegio de una niña. Mamá acompaña a la niña en el primer día de cole. La niña no se quiere quedar sola y mamá se queda con ella hasta que encuentra una amiga: una amiga que tiene los zapatos iguales. Cuando mamá la va a buscar el día se ha pasado volando.

el primer dia de escuela

Lo que más les llama la atención a los niños es la coincidencia de los zapatos. Tan pequeños les encanta encontrar similitudes. Mi hija de dos años me mira, me señala y me dice: “Mira mamá iguales, tenemos ojos iguales”. He leído esta hoja mil veces: les encanta que la amiga tenga los mismos zapatos.

La edición está bastante cuidada. Al abrirlo la contraportada está decorada con las perchas donde los niños cuelgan sus mochilas, cada uno con su dibujo como en las guarderías cuando los niños no saben leer e identifican sus cosas con un símbolo. Ya antes de empezar el cuento puedes hablar con el niño sobre el cole, qué hace, donde se guardan sus cosas…

El otro trata de una clase de baile a la mamá apunta a la niña. Te da pie para hablar de la ilusión de empezar algo nuevo, de que no hay que frustrarse si no sale bien y de cómo se aprende poco a poco. Es importante que el libro sea bonito y llame la atención del niño pero también que le enseñe. En el cuento la niña se cae en su primera clase y se pone a llorar. Los compañeros la ayudan y la profe le explica que poco a poco irá aprendiendo como los demás.

la clase de baile

Hay otros títulos de esta colección que compre más tarde y también me gustan mucho: “La fiesta de cumpleaños” que trata la ilusión por la invitación, como te arreglas y escoges el regalo con cariño para tu amigo y “En casa de los abuelos” que refleja como un niño puede hacer con sus abuelos lo que quiera: no es muy educativo pero es muy tierno.

Son libros que se pueden leer desde los dos años hasta los cuatro años. Anímate a leer alguno, seguro que te gustarán a ti y a tus hijos.

EN CASA DE LOS ABUELOS

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Últimos comentarios (1)

  1. ¡Me encanta tu idea! Espero que compartas muchos más libros porque a mi pequeño, aunque aún no sabe leer, le gusta mucho coger los libros y hojearlos, así que espero que siga con esta afición y que me puedas ayudar a adquirir libros bonitos. ¡Gracias por tus recomendaciones!

    lartigiana
    25 febrero, 2014 a las 6:54 am