LA GUARDIANA DE LA LUNA

Relato inspirado por la obra “Papilla estelar” de Remedios Varo (México, 1958) Esa noche ella sentía una profunda tristeza. Sabía que era la última que estaría tan cerca de la luna. Llegó temprano a la torre, observó el cielo y decidió que nunca l...

Relato inspirado por la obra “Papilla estelar” de Remedios Varo (México, 1958) Esa noche ella sentía una profunda tristeza. Sabía que era la última que estaría tan cerca de la luna. Llegó temprano a la torre, observó el cielo y decidió que nunca l…

Relato inspirado por la obra “Papilla estelar” de Remedios Varo (México, 1958)

Esa noche ella sentía una profunda tristeza. Sabía que era la última que estaría tan cerca de la luna.

Llegó temprano a la torre, observó el cielo y decidió que nunca lo había visto tan bello. Eligió los cuerpos celestes más hermosos para prepararle su última cena. Encendió la máquina y aspiró una traviesa estrella fugaz, polvos sueltos de la cola de un veloz cometa, un pequeño planeta naranja, dos asteroides despistados que habían perdido su órbita y los gases púrpura de una nebulosa lejana. Y lo trituró despacio y con mimo.

Retiró la tela que cubría la jaula cuando escuchó que la pequeña luna se removía en su interior. Al principio no se atrevía a mirarla, pero su gorgoreo inocente terminó por derribar sus defensas.

– Hoy es nuestra última noche juntas, pequeña. Estás lista para salir y formar parte del universo. Después de la cena abriré la puerta de tu jaula y ascenderás hasta el lugar que te ha sido asignado.

– Pero yo quiero quedarme aquí contigo. No sé cómo es allá arriba.

– Arriba es hermoso y lo será aún más cuando tú ocupes tu lugar.

– ¿Y arriba quién va a cuidarme?

– Tú cuidarás de nosotros, pequeña. A partir de esta noche serás tú la guardiana de las noches.

– Yo no sé cuidar a nadie. Nunca he salido de aquí.

– Lo sabrás. Sólo tendrás que cumplir con la misión que te ha sido encomendada.

– ¿Qué misión?

– Iluminar las noches de las criaturas que viven en el planeta azul.

– ¿Para qué?

– Para darles luz y esperanza, para que los ayudes a soñar y a amar, para alimentar su fantasía y darles consuelo.

La luna bajó la mirada y dejó de preguntar. Tenía miedo. Su guardiana llenó la cuchara con la papilla estelar y comenzó a alimentarla en silencio.

– ¿Por qué no me cantas como las otras noches?

– Hoy no quiero cantar, mi corazón tiene frío.

La luna sintió una pequeña lágrima resbalando por su mejilla y cerró los ojos. De pronto, algo en su interior se encendió y empezó a emanar una tímida luz plateada. Se concentró en alimentar esa luz hasta convertirla en un rayo que disparó hacia el corazón de su guardiana.

Ella soltó la cuchara y miró a la luna sonriendo.

– ¿Lo ves pequeña luna? Estás preparada.

Nestum

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Últimos comentarios (12)

  1. Gracias por tu comentario y por leerlo. 😉

    cuentacuentos
    1 febrero, 2012 a las 1:34 pm
  2. que tierna la pequeña Luna y como ha crecido. Precioso relato.

    naidu
    30 enero, 2012 a las 6:48 pm
  3. Gracias por leer y comentar. 😉

    cuentacuentos
    30 enero, 2012 a las 2:28 pm
  4. Me alegra que te guste y que me comentes. Besos.

    cuentacuentos
    30 enero, 2012 a las 2:27 pm
  5. Recuerdo que te la había mencionado y es que desde que la descubrí en una exposición maravillosa que montaron en México por ahí del ´95 con casi toda su obra, me enamoré profundamente de sus cuadros. Nada de lo que veas en libros, revistas o en internet, es capaz de transmitirte la fuerza, la fantasía, la magia que tienen sus cuadros en la vida real.

    cuentacuentos
    30 enero, 2012 a las 2:27 pm
  6. Hace mucho que no te veía por aquí. Me alegra que me hayas visitado.

    cuentacuentos
    30 enero, 2012 a las 2:24 pm
  7. Es verdad que delata mi instinto de madre pero es que la obra es muy maternal, aunque no creas, si lo ves de cerca están muy muy serias las dos. Por eso pensé en una historia que empezara triste y la madre que llevo dentro me «obligó» a que tuviera un final luminoso, como la luz de la luna. 😉

    cuentacuentos
    30 enero, 2012 a las 2:23 pm
  8. precioso… me encantó.

    angope
    30 enero, 2012 a las 12:19 pm
  9. me encanta..

    carmen
    30 enero, 2012 a las 12:00 pm
  10. de aquellos a quienes quieres, incluso aunque sepas que no son ‘tuyos’… Me ha parecido un relato precioso, tierno y con un punto tristón que finaliza en alegría y esperanza por esa pequeña luna preparada para su misión.
    No sé qué pensaría tu admirada pintora (recuerdo que hablaste de ella en un post mío, una artista a la que no conocía y de la que ahora me han hablado varias veces diferentes fuentes, qué casualidad!), pero apuesto que estaría orgullosa de inspirar tan sentidas y lindas palabras como las tuyas. Que tu fuente de luz inspiradora siga siempre tan brillante! Un abrazo

    musa-arte-para-las-hadas
    30 enero, 2012 a las 9:01 am
  11. Me encanto el relato!!

    carmella
    30 enero, 2012 a las 2:33 am
  12. no la conocía, espero que nos ofrezcas muchas más… La historia delata tu instinto de madre. Muy bello…

    polifacetica
    29 enero, 2012 a las 10:25 pm