Homeopatia ¿medicina alternativa o engaño?

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Leyendo una noticia sobre la que se ha liado en la Universidad de Zaragoza sobre la creación de la cátedra de Homeopatía y los detractores de esta ciencia me he preguntado… ¿volvemos a los tiempos de la Inquisición?

Consiste en administrar al enfermo dosis ultradiluidas en agua de sustancias medicamentosas con el objetivo de que el paciente pueda activar sus propias defensas en su organismo para mejorar y curarse de su enfermedad. Esta técnica nació hace unos 200 años gracias al médico alemán Samuel Hahnemann. Los homeópatas defienden la individualización de cada medicamento. Así, una misma enfermedad puede ser tratada, según cada persona, con diferentes medicamentos. La homeopatía, aseguran, cura enfermos, no enfermedades. Es decir, ayuda a controlar los síntomas no a curar enfermedades.

Sus detractores afirman que no tiene ninguna base experimental ni científica y que apela a la existencia de una supuesta "fuerza vital" del cuerpo humano que ayuda en el proceso de curación. Sí es reconocido, incluso a nivel científico, que la homeopatía tiene como mejor beneficio un 'efecto placebo’ en el paciente. Y siempre se recuerda el estudio de la revista médica The Lancet realizado en 2005, en el que tras comparar los resultados de 110 medicamentos homeopáticos con otros 110 convencionales, se comprobó que los primeros sólo curaban "gracias a la fe del enfermo". "Los médicos tienen que ser valientes y honestos con sus pacientes acerca de la ausencia de beneficios de la homeopatía".

Los medicamentos homeopáticos están regulados por ley en España desde 1994. De esta forma, deben ser prescritos por médicos y dispensados por farmacéuticos, como cualquier otro medicamento. Según Laboratorios Boiron, impulsor de la mencionada cátedra de Zaragoza, el 75,4% de la población española conoce la homeopatía y el 38,8% la usa con frecuencia. Y el 87,8% de estos últimos volverían a seguir un tratamiento homeopático. Además, hay más de 10.000 médicos que prescriben medicamentos homeopáticos de forma habitual u ocasional.

España no es ni mucho menos uno de los países donde más se utiliza la homeopatía. Francia y Alemania lideran el mercado mundial en este campo y países como Bélgica o Inglaterra incluyen sus tratamientos en su Seguridad Social.

Javier Lanuza es el profesor de Farmacología que dirigirá la cátedra de Zaragoza y asegura que la homeopatía es "una realidad social que está ahí, es una herramienta que se puede utilizar". Lanuza no se considera homeópata, pero asegura que "hay un déficit de formación en homeopatía en las carreras" que hay que subsanar. De ahí que el objetivo de la cátedra sea publicar el Libro Blanco de la Homeopatía, una iniciativa "pionera" para analizar esta materia en España y mejorar el conocimiento entre los profesionales sanitarios y la sociedad. "No tiene finalidad docente, el objetivo es hacer una 'foto fija' de la homeopatía en España".

Hay un déficit de formación en homeopatía en las carreras "Hay estudios que dicen que los medicamentos homeopáticos sirven en unas situaciones, pero en otras no. Por eso hay que hablar de efectividad de los medicamentos, no de la efectividad de la homeopatía. En todo caso, hay que saber que existe y que es una opción complementaria a la medicina convencional", explica Lanuza.

La Organización Médica Colegial (OMC) quiso reconocer el año pasado a la homeopatía como "un acto médico", señalando que precisa un diagnóstico previo y de una indicación terapéutica, debiendo ambos ser realizados por personal cualificado y en centros sanitarios debidamente autorizados. Con todo, la OMC entiende que la homeopatía, al igual que otras terapias médicas sobre las que existen "grandes incertidumbres", debe estar sometida a los mismos criterios éticos y científicos que cualquier otra actividad médica, por lo que "deberá demostrar su efectividad a través de los estudios pertinentes".

Mientras, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha mostrado su oposición a usar métodos homeopáticos para enfermedades como el sida, la malaria, la tuberculosis, la gripe común y la diarrea infantil.

Con estos datos y vuestra experiencia que opináis ¿pensáis que está bien que se forme a la gente adecuadamente en este tema? ¿Deberían relegarla a una pseudociencia sin ninguna base?

Espero vuestras respuestas.

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