“¡Señor!, ¡que no son gigantes… sino molinos, señor!”

23 del mes cuarto del año de Nuestro Señor (1616). Fallecen Cervantes y Shakespeare (y para quién no lo sepa, también murió el Inca Garcilaso, el primer escritor e historiador mestizo, de ascendencia española e inca), aunque parece ser que Cervantes murió el día 22 y lo enterraron el 23 y Shakespeare murió el 3...

23 del mes cuarto del año de Nuestro Señor (1616). Fallecen Cervantes y Shakespeare (y para quién no lo sepa, también murió el Inca Garcilaso, el primer escritor e historiador mestizo, de ascendencia española e inca), aunque parece ser que Cervantes murió el día 22 y lo enterraron el 23 y Shakespeare murió el 3…

23 del mes cuarto del año de Nuestro Señor (1616).

Fallecen Cervantes y Shakespeare (y para quién no lo sepa, también murió el Inca Garcilaso, el primer escritor e historiador mestizo, de ascendencia española e inca), aunque parece ser que Cervantes murió el día 22 y lo enterraron el 23 y Shakespeare murió el 3 de mayo según el calendario juliano por el que se regían los ingleses, en cambio, España adoptó el calendario gregoriano en el siglo XVI en el que había un desfase de 10 días, Inglaterra no lo hizo hasta el siglo XVIII.

Es seguro que ni Cervantes ni Shakespeare ni tampoco sus coetáneos se podían imaginar que trescientos cuarenta y nueve años después, es decir, en 1995 la Conferencia General de la UNESCO aprobara en París (a petición de la Unión Internacional de Editores) la fecha de sus muertes como el Día internacional del Libro y del Derecho de Autor con el objetivo de fomentar la lectura, ayudar a la industria editorial y velar por los derechos de los autores.

El próximo sábado, se cumple el IV Centenario de la pérdida de estos dos grandes escritores de la literatura universal. A lo largo de todo el año se han ido celebrando en distintas ciudades españolas y extranjeras conferencias, coloquios, talleres, cursos, lecturas, reposiciones de series, películas y toda clase de actos para homenajear a nuestro escritor más conocido y reconocido mundialmente, Miguel de Cervantes Saaveedra.

En mi caso, no he podido resistir la tentación de escribir este post para rendirle mi particular homenaje.

Siempre me ha gustado leer y desde muy pequeña he devorado los cuentos que mi padre me compraba en la librería que había justo debajo de mi casa. Gracias a esa afición un año los Reyes Magos (en particular, cuando pasaban por la casa de mi tío materno en donde nunca dejaban juguetes, sino libros) quizás pensaron que sería una buena idea regalarme una edición adaptada para niños del Quijote. Era un libro, quiero decir, era y es porque todavía lo conservo, una edición en forma de tebeo encuadernada con una tapa dura de color azul y letras doradas. Lo novedoso de esta publicación (1972) es que los fondos de las viñetas son fotografías de los escenarios reales en donde se desarrolla la historia del «ingenioso hidalgo». Fotos y dibujos se combinan haciendo que el conjunto sea más atractivo. El libro tiene la friolera de treinta seis años y a pesar de que en algunas partes se le nota la huella del tiempo, le tengo especial cariño, primero porque me encantan los libros, segundo porque fue un regalo de la infancia y me pongo sentimental y tercero porque supe por primera vez de las andanzas y correrías del archiconocido don Quijote de la Mancha.

Mi primer libro de don Quijote y de eso ya hace algún tiempo...
Mi primer libro de don Quijote. Han pasado ya algunos añitos, se notan… porque la portada está totalmente desgastada.

Don Quijote molino vdaa

Don Quijote castillo vda

Como es lógico, cuando una tiene siete años no eres consciente de la importancia y la repercusión que esta obra ha tenido y tiene, no solo en España sino fuera de ella; lo único que cuenta es si las historias que narran los libros te gustan o no te gustan sin plantearte que estás leyendo a uno de los autores más famosos de la historia de la literatura. Todavía era muy pronto para saber a qué me dedicaría cuando fuera mayor, finalmente estudié una carrera en la que volví a encontrarme con Alonso Quijano (don Quijote de la Mancha) pero esta vez para estudiar y profundizar en sus «desventuras» y no, no os voy a decir que gracias a este libro descubrí mi vocación… y cosas por el estilo como tampoco os voy a convencer de que el Quijote hay que leerlo enterito. Personalmente creo que no es necesario, ¡ojo! lo que quiero decir es que no es imprescindible que se lea por completo, a no ser que quieras dedicarte a su estudio e investigación en cuerpo y alma.

No soy partidaria de obligar a nadie a leer ni el Quijote (por muy famoso que sea) ni ningún libro, en general, porque puede ser contraproducente y desmotivar a la persona en cuestión. Pensadlo un momento… a veces nos empeñamos en convencer a todo el mundo de que el libro es una obra de arte y de que Cervantes es un genio de las letras y para demostrarles que no es una exageración los animamos a leer una obra con un vocabulario que les suena a chino y una sintaxis diabólica, ¿qué conseguimos? que se asusten y pierdan el interés.

Afortunadamente, hoy día existen muchas adaptaciones que van a facilitar mucho su lectura y por qué no, intentar picar la curiosidad del que lee y motivarlo para que se atreva con el original.

Andrés Trapiello es el autor de esta edición (2015) completa adaptada a nuestro español actual para facilitar su lectura y poder disfrutar de ella.

don Quijote de Andrés Trapiello

Esta edición de la RAE con la adaptación de Arturo Pérez-Reverte y editada por Santillana (2014) es de uso «popular y escolar». Muy recomendable para aquellos docentes que quieran acercar la obra cervantina a sus alumnos. Para ver los detalles pincha aquí.

Don Quijote de la RAE

En conclusión, creo que, tanto los que se lo han leído de principio a fin, como los que solo han leído alguna parte o han empezado a leerlo y se han aburrido, o aquellos que ni siquiera tienen la intención de hacerlo, estamos de acuerdo en que Cervantes creó la primera obra moderna de las letras españolas, una obra que rompió con lo establecido, que nos da un testimonio fiel de nuestra identidad. Un trabajo excelente que busca divertirnos y enseñarnos a partes iguales y en el que Cervantes consigue combinar épica y sátira a la perfección. Por eso pienso que merece la pena invertir un poco de nuestro tiempo para conocerla más de cerca.

En este enlace Antonio Orejudo, filólogo y escritor nos da las claves de una forma clara y diáctica del por qué el Quijote es una obra maestra.

¿Sabías que la UNESCO declaró en 2001, Madrid como la Capital Mundial del Libro?

Este año le ha tocado a Breslavia (Polonia).

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Últimos comentarios (2)

  1. ¡No me digas!¡Qué casualidad!La verdad es que no recordaba que tuviera una carátula de papel cubriendo las pastas. La serie de dibujos animados me encantaba, alguna vez la he buscado para comprarla pero no he tenido suerte, lo único que he encontrado es lo que hay en Internet. La banda sonora, genial.
    ¡Qué ilusión me ha hecho!

    violeta-de-anis
    22 abril, 2016 a las 9:20 am
  2. Madre mía…. Tengo el mismo libro, el tebeo de Don Quijote, guardado desde que tenia diez años. Ahora compartido con mis hijos. Aun conservo la caratula de papel que cubren esas tapas azules. Vivo en Toledo y aquí El Quijote y Cervantes son especiales. En Toledo los actos conmemorativos son incontables, sobre todo los destinados a los niños. Es un gran libro, pero hay que reconocer que su edición original es difícil de leer. Otra cosa que conservo, es la serie de dibujos que TVE emitió en su día. Mis hijos me hicieron buscar la canción y la llevamos en el coche…Sancho, Quijote, Quijote, Sancho…

    pira
    22 abril, 2016 a las 9:08 am