PRIMEROS AUXILIOS: HERIDAS EN LA CABEZA Y EN LA CARA.

HERIDAS EN EL CUERO CABELLUDO Este tipo de herida puede sangrara abundantemente. Si la herida ha sido provocada por un golpe en la cabeza, observa cualquier tipo de cambio en el estado del niño, sobretodo el nivel de conciencia, mientras l...

HERIDAS EN EL CUERO CABELLUDO Este tipo de herida puede sangrara abundantemente. Si la herida ha sido provocada por un golpe en la cabeza, observa cualquier tipo de cambio en el estado del niño, sobretodo el nivel de conciencia, mientras l…

HERIDAS EN EL CUERO CABELLUDO
Este tipo de herida puede sangrara abundantemente. Si la herida ha sido provocada por un golpe en la cabeza, observa cualquier tipo de cambio en el estado del niño, sobretodo el nivel de conciencia, mientras lo trasladas al centro hospitalario.
1. Cubre la herida con una compresa limpia o gasa estéril más grande que la herida. Ejerce una fuerte presión sobre la gasa y la herida para controlar la hemorragia. Coloca otra gasa, si es necesario y continua presionando.
2. Venda la cabeza del niño para sujetar la gasa. Si la hemorragia continua sigue presionando con la mano.
3. Intenta que el niño este con la cabeza y los hombros ligeramente elevados. Observar cualquier cambio en su estado.

IMPORTANTE.
– Si sigue saliendo sangre a través de las dos compresas, retíralas y aplica una compresa nueva.
– Si el pequeño pierde el conocimiento, ábrele las vías respiratorias y comprueba su respiración. Si respira, colócale en la posición de seguridad (explicada ya en el blog). Si no respira, realice el boca a boca y el masaje cardiaco si es necesario. AVISAR INMEDIATAMENTE AL 112.

HERIDAS EN LA CABEZA.
Si tu hijo ha sufrido un golpe en la cabeza sin importancia, puede tener un simple morado, sin ningún otro signo de herida. En caso de conmoción el cerebro del niño recibe una “sacudida” por el golpe. Puede sentirse mareado o temporalmente inconsciente (unos 20 segundos), pero se recupera por completo. Puede sentir dolor de cabeza, mareo, conato de nauseas, y no recordar lo que ha ocurrido.
En caso de derrame, la sangre se acumula dentro del cráneo, presionando el cerebelo. Al principio, el niño puede no parecer afectado. Sin embargo, horas (o días) más tarde, su estado empeora. Puede sentirse desorientado, mareado y confundido. También puede tener un fuerte dolor de cabeza, fiebre, debilidad o parálisis en medio cuerpo y pupilas desiguales. En algunos casos, puede perder la conciencia, así como tener un pulso fuerte y lento, y una respiración sonora y muy lenta.
1. Si el niño está mareado, ayúdale a tenderse en el suelo. No le sientes en una silla, ya que puede caerse y hacerse daño.
2. Si ha perdido el conocimiento, (aunque sea durante poco tiempo) AVISA AL 112.
3. Déjale descansar y observarle. Tranquilízale y quédate a su lado. Si no se recupera completamente en 30 minutos AVISA LA 112.
4. Una lesión importante es la fractura de cráneo, y es una fractura muy grave. Puede provocar un derrame. Se puede sospechar una fractura de cráneo si hay una herida en la cabeza, una zona blanda en el cuero cabelludo (en bebes asegurarse que no son ninguna de las dos fontanelas), pérdidas de conocimiento, expulsión de un fluido claro por la nariz o el oído, sangre en la zona blanca de los ojos o deformación en la cara o la cabeza, en estos casos AVISAR AL 112.

IMPORTANTE
– Consulta al médico en todos los casos de contusiones o heridas en la cabeza
– Nunca zarandees ni a un bebe ni a un niño cuando este inconsciente, se pueden provocar lesiones muy graves.
– Si tu hijo se golpea la cabeza, ayúdale a tumbarse y coloca una compresa con agua fría en la zona afectada. Observa si cambia su comportamiento.
– Si tienes cualquier duda ACUDE AL HOSPITAL.
COMPROBAR EL NIVEL DE CONCIENCIA DEL NIÑO

Como consecuencia de una lesión, el peque podría estar despierto, completamente inconsciente y sin reaccionar ante ningún estimulo o bien en un punto intermedio. De cualquier modo, podría empeorar. Es importante valorar su estado y controlar cualquier cambio, con el fin de advertir al personal sanitario.
Estas son las preguntas que te debes hacer:
– ¿Esta alerta? ¿Responde normalmente cuando se le habla?
– ¿Responde a preguntas simples u obedece ordenes?
– ¿No reacciona en absoluto?
Anota cualquier respuesta o cambio y la hora a la que se produjo.

En los bebes, acudir inmediatamente a un centro sanitario, ya que la valoración es más complicada y debe hacerla un profesional. Recordad, más vale quedar de histéricas que lamentarse de las consecuencias.

SI EL NIÑO PIERDE EL CONOCIMIENTO
NO LE MUEVAS,
puesto que la espalda o el cuello podrían estar dañados y el movimiento podría causar lesiones más graves.
1. AVISA AL 112.
2. Arrodíllate detrás de su cabeza, elévale la mandíbula con suavidad para abrir las vías respiratorias (coloca una mano en cada lado de su cara, con las puntas de los dedos situadas en los ángulos de su mandíbula. Eleva la mandíbula del niño delicadamente, con el fin de abrir las vías respiratorias, pero sin inclinar la cabeza hacia atrás).
3. Comprueba su respiración. Si respira, déjale tal y como está y sigue sujetando su mandíbula para mantener abierta la vía respiratoria. Si no respira, realízale la respiración boca a boca, y si no hay pulso el masaje cardiaco.

LESION EN LA NARIZ.
El principal riesgo de las lesiones en la nariz o en la mandíbula es el hecho de que la hinchazón puede obstaculizar el paso del aire, causando problemas respiratorios. Asimismo, el niño puede sufrir una hemorragia por la nariz o por la boca.
1. Ayuda al niño a sentarse y aplícale una compresa fría sobre la zona afectada. Esto ayuda a reducir la hinchazón, mantén la compresa durante unos 30 minutos.
2. Si el niño sangra por la nariz abundantemente, haz que se siente con la cabeza sobre un recipiente y que se tape la nariz, para detener la hemorragia.

IMPORTANTE
Si siento mucho dolor cuanto se tapa la nariz, haz que incline la cabeza sobre una palangana y dale unas gasas para que absorban la sangre.

LESION EN LA MANDIBULA.
Si el niño tiene una fractura en la mandíbula, esta estará blanda, hinchada y morada. Sus dientes pueden desalinearse.
1. Ayúdale a sentarse con la cabeza bien inclinada hacia delante. Dile que no trague, sino que deje caer la sangre y la saliva.
2. Aplícale una compresa caliente sobre la mandíbula lesionada y sujétala con firmeza. No vendes la compresa para que se sujete sola en caso de que el niño quiera vomitar. Sigue sujetándole la mandíbula de camino al hospital.

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Últimos comentarios (1)

  1. no se deben retirar las compresas nunca, si continúa sangrando se van poniendo más compresas encima de las anteriores a la vez que ejerces presión, pero nunca se retiran las compresas,siempre se coloca una limpia encima de las otras.

    majo--2
    26 abril, 2010 a las 9:48 am