¿Pero, qué pasa con el aceite de palma?

Es imposible no toparse con él en periódicos, revistas y documentales. Parece que el mal de este año es el aceite de palma. Pero ¿qué es exactamente y en qué alimentos lo encontramos?

Es imposible no toparse con él en periódicos, revistas y documentales. Parece que el mal de este año es el aceite de palma. Pero ¿qué es exactamente y en qué alimentos lo encontramos?

Es un aceite de origen vegetal y con él se elaboran un sinfín de alimentos. Es barato y, por tanto, una de las materias primas más usadas en alimentación. Su alto contenido en grasas saturadas hace que aumenten los niveles de colesterol LDL. Lo que asusta es la variedad de productos procesados que contienen este tipo de aceite. Lo encontramos en pizzas, galletas, salsas e, incluso, en alimentos para niños. 

Lo primero es usar el sentido común y no llevarse las manos a a la cabeza ni pensar en la cantidad de aceite de palma que podemos haber consumido. Afortunadamente el problema ha saltado a la luz y ya se han empezado a tomar las principales medidas. 

Es el momento de cambiar nuestra alimentación, de decidirnos a comer sano y de variar nuestras costumbres sedentarias. De sobra sabemos que nuestra dieta mediterránea es de las más equilibradas, así que aprovechémoslo. Leamos las etiquetas de los productos y alimentos que compremos, reduzcamos la bollería, las grasas saturadas y los precocinados, y más en nuestros hijos. 

La OCU recomienda limitar el consumo de este tipo de alimentos precocinados y productos procesados. Utilizar más aceite de oliva o de girasol. Cocinar al vapor, a la plancha y de manera más saludable; y buscar la etiqueta de certificación de la RSPO, que distingue a las empresas que han dado un paso adelante para conseguir una producción más sostenible.

Si reducimos el consumo total de grasa a menos del 30% de la ingesta calórica diaria evitaremos que nos suba el colesterol (malo) y reduciremos entonces la posibilidad de sufrir algún tipo de problema cardiovascular. 

Lo que parece muy sencillo nos cuesta un triunfo llevarlo a la práctica, ¿verdad? Así que alarmas como ésta nos están haciendo, afortunadamente, cambiar nuestros hábitos de vida. 

Nestum

Deja un comentario