Pautas para el correcto desarrollo cognitivo del niño

Los niños que aprenden a contar y a clasificar a partir de los tres años de edad muestran mejor dominio de las matemáticas en un futuro.

Los niños que aprenden a contar y a clasificar a partir de los tres años de edad muestran mejor dominio de las matemáticas en un futuro.

Muchos niños pequeños pueden contar del uno al 10 fácilmente. Este hecho no implica que entiendan el significado real de los números o los conceptos matemáticos.

Numerosos estudios y expertos confirman que en preescolar es más importante aprender a contar y a clasificar objetos por forma, color y tamaño que memorizar los números. Los niños cuyas madres realizan con ellos estas actividades tienen mejores resultados en pruebas matemáticas de primaria que los que no los han practicado.

Contar y clasificar implican una actividad cognitiva, sensorial y motriz; no solo de memorización. En la etapa de dos a seis años el cerebro pone en marcha los mecanismos de aprendizaje y la construcción de nuevos circuitos neurológicos (se desarrolla el 80% del cerebro) a través de los sentidos (vista, olfato, tacto…) y las habilidades motoras. Además, el lema siempre debe ser “APRENDER JUGANDO “

Entonces ¿Cómo podemos dar a nuestros pequeños una estimulación sensorial y motriz para aprender habilidades matemáticas? 

El material creado por Play- Doh nos presenta una amplia gama de actividades a realizar. Con la masa blanda de plastilina, los niños mediante el modelado desarrollan habilidades motoras finas (presión y prensión). Podemos proponerles que creen diversas formas: “churritos” largos y cortos; pelotas grandes, medianas y pequeñas; nombrar colores; realizar conjuntos de elementos diversos y empezar a reconocer visualmente cuál de ellos tiene más o menos elementos; muchos o pocos. De esta manera introducimos conceptos básicos pre-matemáticos relativos a longitud, tamaño y cantidad.

 

 

Con el juego “Colores y Formas” los niños aprenden las formas principales (círculo, cuadrado y rectángulo) y a clasificar objetos. Al colocar estas sobre el tablero empiezan a emparejarlas y aprenden el concepto perceptivo igual-diferente. Podemos proponerles realizar formas más grandes o más pequeñas que otra. Es el momento de iniciarles en el conteo. Además, los niños empiezan a entender que se cuenta de izquierda a derecha, trabajando la direccionalidad de las matemáticas y también de la lectura.

Posteriormente, podemos iniciarles en la realización con la masa de los números presentándoles un modelo previo si es necesario mientras los nombramos. Con el juego “Números y cuentas” los niños empiezan a asociar cada número con su cantidad mediante las tarjetas de los animales del 1 al 10. Con los sellos de animales marinos, podrán imprimir en una hoja o sobre la masa un determinado número de veces el animal que les propongamos o copiar los modelos estimulando también la atención visual y la orientación espacial.

Así, las matemáticas pueden ser divertidas.

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