MIGRAÑAS PRODUCIDAS POR LA MATEMATICAS

Las matemáticas: El enemigo público número uno de los niños.- Cuando oímos a nuestros hijos quejarse en multitud de ocasiones, de que no quieren hacer los deberes escolares porque les duele la cabeza, frecuentemente pensamos, que son unos cuentistas y solamente quieren seguir un ratito más jugando a la Play o...

Las matemáticas: El enemigo público número uno de los niños.- Cuando oímos a nuestros hijos quejarse en multitud de ocasiones, de que no quieren hacer los deberes escolares porque les duele la cabeza, frecuentemente pensamos, que son unos cuentistas y solamente quieren seguir un ratito más jugando a la Play o…

migraña0

Las matemáticas: El enemigo público número uno de los niños.-

Cuando oímos a nuestros hijos quejarse en multitud de ocasiones, de que no quieren hacer los deberes escolares porque les duele la cabeza, frecuentemente pensamos, que son unos cuentistas y solamente quieren seguir un ratito más jugando a la Play o viendo la tele. Quizás a la vista de los nuevos estudios que van apareciendo, es posible que quedemos como unas madres insensibles y poco dadas a creer en lo que nuestros hijos nos cuentan. Supongo que en el término medio está la virtud y yo aquí simplemente voy a daros una noticia sobre el impacto de las matemáticas sobre algunos niños y dejar que cada una saque sus propias conclusiones.

Un serio estudio, realizado en la Universidad de Chicago, ha demostrado que la ansiedad que el estudio de las matemáticas puede producir en determinados niños, puede desembocar fuertes migrañas. Las matemáticas tienen el dudoso honor de haber sido siempre consideradas como el “coco” de las asignaturas. En algunos niños el mero hecho de tener que enfrentarse a este “coco” supone un alto nivel de ansiedad. Podríamos decir en estos casos, que las “mates” pueden asociarse rápidamente con la tensión y el miedo». Esta es al menos la opinión los psicólogos Beilock y Lyons, autores del estudio publicado en la revista PlosOne.

La venda antes que la herida.-

En el estudio los investigadores dispusieron de técnicas de escaneado cerebral para poder medir la actividad de determinadas áreas cerebrales y así pudieron examinar los cerebros de los voluntarios que se prestaron a la prueba, que consistía en realizar una serie de cuestionarios y problemas matemáticos. Lo primero que pudieron observar fue que cuanto mayor era la ansiedad antes de realizar las tareas, mayor era la actividad cerebral en las áreas relacionadas con el dolor. Entiendo que a la mayoría de los lectores no les interesan un estudio en detalle y pormenorizado de los nácleos cerebrales que se activan, así que simplificando podemos decir que antes de las pruebas los niños con más ansiedad ante las matemáticas ya presentaban una notable activación de sus zonas cerebrales relacionadas con la percepción del dolor, que acababa provocando una crisis de migraña. Se podría objetar que los pacientes con dolor de cabeza eran los alumnos más ansiosos de la clase y por lo tanto los más predispuestos a sufrir migrañas, sin embargo pruebas complementarias demostraron que los alumnos del experimento no tenían un aumento de la ansiedad, respecto al resto de la clase, estadísticamente significativa. La ansiedad era únicamente desencadenada por el hecho de saber que se tenían que enfrentar a su “coco: las mates”.

Terapia infantil de las fobias

Una verdadera fobia.-

Los trabajos complementarios realizados, han demostrado que la aparición de esta ansiedad en relación a las matemáticas, pueden aparecer ya en los primeros cursos de primaria, se va reforzando con el paso de los años y llega a convertirse en una auténtica fobia para el niño, y por supuesto en una inagotable fuente de migrañas o jaquecas. Esto acabaría produciendo conductas de evitación de actividades relacionadas con las matemáticas, lo que puede llevar al fracaso escolar o en menos grado a elegir carreras universitarias que garanticen evitar cálculos matemáticos.

Debe aplicarse una terapia temprana

¿Qué hacer ante estas situaciones?

Si bien el presente artículo, puede producir una sonrisa a más de uno, sobre todo si él no sufre el problema, los autores consideran que este tipo de ansiedad debería ser reconocido como una auténtica fobia y ser tratada en la consulta con una terapia adecuada, sobre todo si altera profundamente la vida del niño o del adolescente. En este aspecto cabe reseñar, que el mero hecho de que los alumnos con este problema puedan verbalizar o escribir sobre su situación de angustia, conlleva una disminución de las crisis de migraña. Teniendo en cuenta que este es un problema que se puede arrastrar durante el resto de la vida, desde nuestra perspectiva como profesionales, creemos que bien merece la pena prestar a estos niños una terapia específica.

Autor: Quimera.
 

Deja un comentario