Habilidades sociales: El “arte” de relacionarse con los demás (Parte 2)

Está claro que hay niños con una gran inteligencia social y emocional, capaces de expresar sus propias emociones y pensamientos y entender las de los demás, y otros niños “perdidos” en un mar de emociones que no saben manejar.

Está claro que hay niños con una gran inteligencia social y emocional, capaces de expresar sus propias emociones y pensamientos y entender las de los demás, y otros niños “perdidos” en un mar de emociones que no saben manejar.

Está claro que hay niños con una gran inteligencia social y emocional, capaces de expresar sus propias emociones y pensamientos y entender las de los demás, y otros niños “perdidos” en un mar de emociones que no saben manejar.

Sin embargo, también está claro que la competencia social se puede aprender y que todo niño puede hacerse un “experto” en Habilidades Sociales.

Las Habilidades Sociales son el conjunto de destrezas que incluyen comportamientos, pensamientos y emociones que nos permiten relacionarnos con los demás consiguiendo un máximo de beneficios y un mínimo de consecuencias negativas.

Están muy relacionadas con la Inteligencia Emocional, ya que implican tomar conciencia de nuestras emociones, controlarlas y tener en cuenta las de los demás. Incluyen además aspectos como la empatía (saber ponerse en lugar del otro), saber escuchar, mantener un buen contacto visual, respetar el espacio “interpersonal” del otro sin invadirlo o ser demasiado distante… y por supuesto con la autoestima, lo que pensamos de nosotros mismos. Hacen referencia a conductas tales como sonreir, mantener una conversación de forma apropiada, saber presentarse a los demás, introducirse en un juego, cooperar, compartir , negociar, adaptarse a las normas o reglas del grupo, resolver conflictos de forma adecuada sin ofender o agredir a los demás, expresar lo que uno siente…. ¿No es nada fácil, verdad?

Los adultos muchas veces tampoco sabemos “navegar” en el mar de nuestras emociones con nuestros hijos, pareja, amigos, compañeros de trabajo, familiares…

Las Habilidades Sociales se pueden aprender y un Entrenamiento en Habilidades Sociales puede ser beneficioso para todos los niños a los que les cuesta relacionarse de forma satisfactoria con sus iguales.

En estos “talleres” los niños dirigidos por un terapeuta, pueden identificar qué emociones, pensamientos y conductas bloquean el proceso natural de relacionarse con los demás. Cada niño encuentra una solución creativa ante aquellos mecanismos inadecuados que tiende a repetir obstaculizando sus relaciones sociales y puede poner en práctica, otras alternativas más eficaces.

De un modo divertido (juegos de grupo, dinámicas de tipo expresivo corporal y artístico) descubre en un pequeño mundo, lo bueno que hay en él y lo que puede aportar a los demás mejorando su autoestima y su bienestar emocional.

Los niños a veces necesitan ayuda para quererse a sí mismos. Porque lo que uno piensa de sí mismo, es el reflejo de lo que nos devuelven los demás. En el caso de los niños, además de padres y maestros, están los iguales. Un niño necesita ser reconocido por sus iguales para ser feliz.

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Últimos comentarios (6)

  1. estoy de acuerdo con Berra y Ana Cris, yo lo veo en mi hija de 8 años, es un solo, siemre se esta preocupndo por lo demas, no es agrandada, como madre estoy procurando que no vea y lea revistas de adolescentes, sino que viva sus 8 años, para que pasar a la adolescencia tan rapido, la infancia no vuelve. Pero esto ha llevado que las compañeras y vecinas, la vean como alguien que no habla su codigo, es una pena que la sociedad sobretodo lo padres esten construyendo esta nueva etapa en los hijos: no son niños ni adolescentes.

    mmarcce
    23 diciembre, 2011 a las 3:33 am
  2. desde luego, este tema tiene mucha miga, y hay tantos factores que pueden hacer que un niño se sienta feliz o infeliz…, hay que bregar con tantas cosas, espero hacerlo bien. Mi peque tiene 2 años y parece algo tímido cuando es el centro de atención, pero luego, es capaz de cantar todo el repertorio de canciones y contestar a todos los que le preguntan con mucho desparpajo. Pienso que aún es muy temprano para calificarle, desde luego hay que quererles, y mucho.

    san-hada
    21 diciembre, 2011 a las 6:10 pm
  3. A veces el problema es que la niña es educada, es agradable y guapa, pero es torpe en gimnasia y tiene dislexia, lo que le hace ser torpe en otras asignaturas desde el principio de la escolarización. Si el problema comienza desde infantil y el rechazo del grupo se mantiene durante los años pese al esfuerzo de agradar de la niña, ¿cual es la solución?Si te discriminan por no decir palabrotas, por no ver series de mayores teniendo 10 años, por «ser infantil» a una edad en la que hay que ser niño todavía ¿qué haces? ¿cómo lo enfocas? Si no hay problemas ni con las personas mayores (familiares o profesores), ni con los niños pequeños, ni en otros grupos ajenos a ese que tiene etiquetada de torpe e infantil a la niña ¿ la solución es sólo un cambio de colegio? ¿El problema es ser diferente?Quien te asegura que en el nuevo colegio la acogida será buena? Le recriminarán no ser «cool» también?Hay que ver series cutres para que tus hijos no sean discriminados? La buena educación les cierra puertas?

    ana-cris
    21 diciembre, 2011 a las 12:04 pm
  4. ..que se llama :CUENTOS PARA SENTIR de Begoña Ibarrolaque es etupendo,habla desde los sentimientos de los ñinos bueno a mi me gusta y en un curso que hice en el cole nos lo recomendo la sicologa.Tal vez Berra para tu hijo mayor no le sirva 🙁
    En mi caso a mi hijo le cuesta relacionarse con los demás,es muy tímido

    martica
    19 diciembre, 2011 a las 5:36 pm
  5. a mi la duda que me surge es la siguiente: se puede dar un caso de niño introvertido, con pocos amigos, pero que caiga bien en general y tenga la autoestima por las nubes. En estos casos, la timidez no sería un problema puesto que no supone un obstáculo.

    naidu
    19 diciembre, 2011 a las 3:33 pm
  6. es muy interesante. Pero te olvidas de una cosa que la pasa por ejemplo a mi hijo mayor. Y son los distintos motivos del éxito social de los niños según sus edades. Y es que no solo depende de si el niño es abierto y simpático. También depende de si es buen deportista, es guapo, viste bien, su mochila es guay, es fuerte físicamente (cuando son más pequeños)…. Mi hijo mayor es un niño muy muy extrovertido, simpático, educado, normal. Peeeeero tiene un gran problema, y es que ni es fuerte ni es buen deportista. Así que en clase no tiene ningún éxito. Sacar buenas notas también es, en esas edades, un handicap. Mi máxima con mis hijos es hacerles entender que los motivos que a uno le hacen triunfar van cambiando con la edad: de pequeñitos (hablo de chicos que es lo que conozco) triunfan los fuertes, unos años después los que juegan bien al fútbol, en la adolescencia el que viste de marca y es guapo, peeeeero yo siempre les digo que no pierdan de vista que al final importa más triunfar a los treinta y tener una buena familia y un buen trabajo y no haberte perdido por el camino.
    Pues eso, que la inteligencia emocional a veces tiene que ayudarles a aguantar el tipo cuando se quedan sin amigos, no por no saber relacionarse con ellos, si no por no cumplir los requisitos que la sociedad impone.

    berra
    19 diciembre, 2011 a las 9:50 am