Cómo desarrollar la inteligencia emocional de nuestros hijos

La inteligencia emocional es importantísima en los niños, y como madres, podemos ayudar a que la desarrollen. Algunas de las pautas para conseguirlo son: DAR NOMBRE A LOS SENTIM...

La inteligencia emocional es importantísima en los niños, y como madres, podemos ayudar a que la desarrollen. Algunas de las pautas para conseguirlo son: DAR NOMBRE A LOS SENTIM…

La inteligencia emocional es importantísima en los niños, y como madres, podemos ayudar a que la desarrollen. Algunas de las pautas para conseguirlo son:

DAR NOMBRE A LOS SENTIMIENTOS

Poder nombrar emociones como el enfado, la tristeza, la alegría, el miedo… les ayuda a los niños a reconocer esas emociones cuando las sienten y a verbalizar lo que sienten, además de “saberse” reconocidos y comprendidos por el adulto.

Podemos enseñarlo mediante cuentos, tarjetas con dibujos, etc. Para ello debemos hablar con nuestros hijos de lo que hacen cada día (ir al colegio, de excursión, etc.), pero fundamentalmente de cómo se han sentido en las diversas situaciones (triste, alegre, enfadado, rabioso, etc.).

No se trata de que los padres hagamos un interrogatorio exhaustivo cada día, sino que seamos capaces de introducir este aspecto especialmente en situaciones “idóneas” (por ejemplo: un día que llegan del cole llorando, parecen enfadados, nerviosos… o bien muy felices).

Estrategias para desarrollar la inteligencia emocional en nuestros hijos

Para crear espacios de comunicación de forma estructurada (cuando éstos no existen o son escasos) puede resultar útil introducir lo que llamamos Diario Emocional. Se trata de una pequeña libreta (escogida por el niño) donde va anotando las pequeñas incidencias del día (bajo supervisión de los padres) y también lo más importante: las diferentes emociones implicadas, “agradables” y “desagradables”.

Un buen momento también para hablar de las emociones es cuando ha tenido algún berrinche o mala conducta en casa. Entonces podemos analizar lo ocurrido y analizar qué emociones había detrás. Los padres debemos también expresar nuestras emociones, verbalizarlas… ante lo ocurrido, independientemente de la sanción o castigo que hayamos aplicado si fuera necesario.

RELACIONAR GESTOS CON SENTIMIENTOS

Es importante que el niño aprenda a identificar emociones en otras personas para desarrollar la empatía, el “ponerse en lugar de y sentir con”. Podemos hacer gestos de sorpresa, tristeza, cólera, alegría, temor…, conversar qué emociones pueden estar sintiendo los personajes de un cuento o los actores de televisión.

Estrategias para desarrollar la inteligencia emocional en nuestros hijos

NO JUZGAR EMOCIONES SINO CONDUCTAS

Una vez que nuestros hijos pueden reconocer e identificar emociones, es importante ayudarles a “canalizarlas” o expresarlas del modo adecuado. Un principio básico es que los padres no debemos juzgar negativamente las emociones de nuestros hijos o bien, ignorarlas.

A menudo hacemos con nuestra mejor intención comentarios inadecuados ante una situación que le ocurre a nuestro hijo: “no estés triste por eso; es una tontería; no te enfades; olvídalo ya…”.

Esta actitud es incoherente con el objetivo de desarrollar la inteligencia emocional. No podemos trabajar a la vez reconocer una emoción y posteriormente “negarla” o juzgarla.

Lo único que podemos juzgar como padres es la conducta inadecuada de nuestros hijos ante una determinada emoción. Una “buena” intervención sería decirles «tienes derecho a estar enfadado y lo entiendo pero no puedes expresar tu enfado rompiendo la puerta o insultando”.

Explicar a los niños lo que sí pueden hacer. Por ejemplo: correr en el jardín, dibujar figuras enfadadas, dar puñetazos a una almohada, arrugar un periódico, llorar, etc. Hacer esto no es malo, al contrario, porque expresar el enfado o la tristeza es positivo.

Además de esto, podemos enseñarles a relajarse cuando estén nerviosos o disgustados, a respirar hondo mientras cuentan hasta tres y a expulsar despacio el aire. O darles un masaje… Sin olvidar la mejor medicina que es la de ESCUCHAR sin juzgar y sin interrumpir, o solo, haciendo las preguntas necesarias para que ellos mismos se den cuenta de cómo pueden solucionar su problema y canalizar sus emociones “desagradables” (enfado, frustración, decepción…).

Estrategias para desarrollar la inteligencia emocional en nuestros hijos

ALABAR LO POSITIVO

Felicitarlos cuando se enfrenten bien a sus emociones o muestren preocupación por los demás, decirles que nos damos cuenta de ello.

ENSEÑAR CON EL EJEMPLO

Esta es la mejor manera para que sus hijos entiendan cómo expresar adecuadamente las emociones, sin causar daño. Por ejemplo si ha pasado un mal día en la oficina, y se ha sentido “nerviosa e irritable”, les podemos contar que nos hemos ido de paseo para no gritar o pelear con los compañeros.

Otras estrategias para calmar el estrés son: respirar hondo, darse un baño caliente, llamar a un amigo o escribir en su diario.

Si tenemos una explosión de mal genio delante de los niños, hablar luego con ellos. Contarles por qué estaba enfadado. Luego explicarles que nos enfrentamos a nuestros sentimientos de forma equivocada y que intentararemos hacerlo mejor la próxima vez.Debemos hablar de nuestros propios sentimientos y emociones como padres.

SER COHERENTES Y PREDECIBLES

Los padres somos los referentes y los modelos principales hasta, al menos, la adolescencia. Si exigimos a nuestros hijos comportamientos o actitudes que son contrarias a nuestra propia forma de actuar, crearemos dudas y desorientación.

Es aconsejable que incluso cuando se den conflictos serios entre la pareja, seamos capaces de consensuar unas líneas educativas comunes de actuación con ellos independientemente de nuestras diferencias como adultos.

«El éxito como personas de nuestros hijos en un futuro no dependerá de lo que les hemos podido dar materialmente, sino de la intensidad y calidad de las relaciones afectivas que hemos sido capaces de construir con ellos desde la infancia.

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