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Las tutorías del colegio

Las tutorías del colegio

Cuando nuestros hijos empiezan la etapa escolar, tarde o temprano nos vamos a tener que enfrentar a las tutorías: esas reuniones que al principio alegran pero que según se van haciendo mayores nuestros hijos tememos. Pero empecemos por el principio. Podemos encontrarnos con uno de estos dos tipos de...

Cuando nuestros hijos empiezan la etapa escolar, tarde o temprano nos vamos a tener que enfrentar a las tutorías: esas reuniones que al principio alegran pero que según se van haciendo mayores nuestros hijos tememos.

Pero empecemos por el principio.

Podemos encontrarnos con uno de estos dos tipos de tutorías: tenemos las de un mudo feliz, clasifiquémolas como las A

Tutoría A

Casi es un calco de un niño a otro en el que tu hijo siempre es el que destaca en la clase por lo fabuloso, obediente y lo bien que dibuja. Un figura, un portento, un futuro genio al que le deberemos estimular del modo más conveniente para que pueda desarrollar todas sus capacidades. Así que, además de llevarle al cole, caerá sobre nosotros la ardua tarea de su estimulacion para que alcance todo su potencial pudiendo salir el genio que lleva dentro en su plenitud.

Por lo tanto, a partir de ese momento, al llegar a casa, lo primero de todo según entramos por la puerta, pondremos el equipo de música con Mozart, por supuesto veremos los dibujos en ingles ¡y nada de subtitulados!, dedicaremos una hora a las artes artísticas, valga la redundancia, y antes de dormirse, no menos de tres cuentos con su posterior puesta en común porque el niño lo vale y no será por ti que le frenes su estimulación mermando su potencial.

Ahora vienen las tutorías que llamaremos B

Tutoría B

Donde de repente te dicen que tu hijo no alcanza los objetivos que se esperan de él, donde le suspenden hasta el lavarse la cara y es que los dibujos, aunque esté en edad de hacer aun garabatos, no son lo suficientemente coloridos o no llenan del todo el folio, lo que es una clara muestra de falta de control del espacio, entre otras cosas terribles que le pasaran a tu hijo en un futuro próximo.

Y ahí te quedas tú, practicando con el plastidecor verde vaya a ser que te den poca esperanza.

Chicas, que estas son las de los peques... ni contaros lo que os esperan cuando lleguen a la adolescencia.

Confio que las de tipo A sigan siendo las que viváis pero, eso sí, ¡cuidado! que en esas a las que examinan es a las los padres.

profe

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