,

Mi hijo se chupa el dedo

Bebés, chuparse el dedo, chupete Ya sabemos que el chupete se convierte en ocasiones el el mejor aliado de los padres, para calmar el hambre, ayudar a dormir o para tranquilizar...

Bebés, chuparse el dedo, chupete

Ya sabemos que el chupete se convierte en ocasiones el el mejor aliado de los padres, para calmar el hambre, ayudar a dormir o para tranquilizar cuando esté nervioso y darle seguridad. A falta de chupete, chuparse el dedo pulgar se convierte en ocasiones en sustitutivo del biberón o del pecho materno.

Muchas veces el movimeinto automático de chuparse el dedo está relacionado con otro reflejo, tocarse la oreja, el pelo, el ombligo o juguetear con una manta, algún gesto que implique una experiencia táctil.

Chuparse el dedo es un hábito que suele durar tiempo. La mitad de los niños que tienen la costumbre de chuparse el dedo lo hacen hasta los cinco años, pero algunos pueden continuar con el hábito hasta los doce.

¿Por qué se chupa mi hijo el dedo?

- Conducta regresiva

- Busca consuelo

- Respuesta a la inseguridad

- Ansiedad

- Hábito

¿Qué consecuencias tiene?

- Deformación de las encías, dientes y paladar

- Puede provocar la temida "mordida abierta"

- La deformación del paladar favorece también la dislalia, los problemas para pronuncia la t, d y l.

¿Qué podemos hacer?

- No ridiculizarle

- Motívale y valora sus avances

- Es importante empezar con pequeños objetivos, como dejar de chuparse el dedo unas horas al día o durante el paseo.

- Involucra a sus profesores

- Los niños más mayores comprenden las consecuencias de chuparse el dedo, como las deformaciones dentales, cuéntaselo.

- Recurre a los trucos de toda la vida para ayudarle, un esparadrapo en el pulgar, una carita sonriente pintada con rotulador indeleble...

Descubre la revista

Lo que más inspira en CharHadas