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Galletas divertidas de mariposas decoradas

Galletas divertidas de mariposas decoradas

La elaboración es sumamente sencilla, así que es una receta ideal para practicar con los peques en casa. La elaboración es exactamente igual para los dos tipos de galletas. La ú...

Se trata de la receta de las galletas de mantequilla de toda la vida con una vuelta de tuerca… No sólo podemos añadirles especias y todo tipo de aromas, sino que además, con los originales cortantes que podemos encontrar hoy en día en las tiendas de pastelería creativa podemos darle un especial toque de fantasía a la receta. Es ideal además para hacerla una tarde de fin de semana con los peques en casa, ya que hay que utilizar formas divertidas y masas que se trabajan con las manos. Si además les damos un toque de color decorando con glasa, glaseado real o royal icing (como queráis llamarlo, es lo mismo…), seréis la envidia del vecindario. Para esta primera sesión de galletas nos decantamos por hacer dos tandas, una de canela y jengibre y otra de naranja. Para darles la forma de mariposa empleamos un cortante que ya tiene forma de mariposa.

Ingredientes

-Para las galletas de canela y jengibre:

-Canela en polvo

-Jengibre en polvo

-Nuez moscada en polvo

-250 gramos de harina

-125 gramos de azúcar

-125 gramos de mantequilla

-1 huevo

-1 cucharadita de azúcar vainillado

-Para las galletas de naranja:

-Aroma de naranja

-250 gramos de harina

-125 gramos de azúcar

-125 gramos de mantequilla

-1 huevo

-1 cucharadita de azúcar vainillado

-Para el glaseado real:

-Azúcar glass

-1 clara de huevo

-Una cuchara sopera de zumo de un limón

Elaboración

La elaboración es sumamente sencilla, así que es una receta ideal para practicar con los peques en casa. La elaboración es exactamente igual para los dos tipos de galletas. La única diferencia para las galletas de naranja, en vez de añadir la canela y el resto de las especias cuando lo indique, añadiremos el aroma de naranja. Un consejo, no os cortéis, aunque os parezca fuerte, porque luego al cocinarlo en el horno se evapora y quedan buenísimas, pero si os habéis quedado cortas no tendrán el regustillo a naranja. No os pongo cantidad en cuanto al número de gotas a echar, porque eso depende del gusto de cada persona. Echadlas a ojo, pero sin miedo.

Manos a la masa: en un bol mezclamos la mantequilla con el azúcar, hasta que quede una masa homogénea. Es muy importante, y creo que casi siempre lo digo, pero es que realmente es importante, que tengáis los ingredientes a temperatura ambiente para trabajar, sobre todo en el caso de estas galletas el huevo y la mantequilla. La mantequilla debe estar muy blandita pero sin llegar a estar derretida, para que quede la consistencia que buscamos. Una vez mezclados, agregamos el huevo, el azúcar vainillado y la canela, el jengibre y la nuez moscada. No incluyo proporciones porque la intensidad de los aromas que prefiráis tenéis que marcarlo a vuestro gusto, es una pizca de cada especia, pero sí que es importante que la pizca más grande sea la de canela, otra más pequeña de jengibre y la más pequeña de todas la de la nuez moscada. Mezclamos todo de nuevo.

Cuando ya tenemos esta masa, añadimos la harina poco a poco, tamizada para que llegue más fina al bol, y vamos mezclando según vamos añadiendo. En este punto, terminamos de amasar con las manos, para que la masa quede suave.

Meter el bol en la nevera tapado con film transparente durante media hora para que la masa repose.

Vamos precalentando el horno a 180º C.

Sacamos la masa de la nevera, enharinamos la mesa donde vayamos a trabajar, y extendemos la masa. Lo ideal es que tenga por lo menos unos 4 milímetros de altura. ¿Cómo conseguimos esto?, si no tenéis rodillo con gomitas a los lados, lo podéis conseguir con un rodillo de cocina normal y corriente, poniendo debajo un par de pinceles de esta medida debajo del rodillo, o cualquier otra herramienta que encontréis en la cocina del mismo estilo y que tenga esa misma altura. Con la masa ya estirada, cortamos las galletas con los cortadores. Hay un sinfín de variedad de cortadores en el mercado con formas divertidas: de animales, formas geométricas, etc… Podéis encontrarlas en las tiendas especializadas en pastelería creativa.

Cómo se corta: muy sencillo, hundimos el cortador en la masa, suavemente pero con firmeza, levantamos el cortador y separamos el resto de la masa de la figura (o la figura del resto de la masa, como queráis).

Poned papel vegetal en la bandeja del horno, y colocad encima, en hileras, las galletas. No las pongáis muy juntas, porque al cocinarse, si están muy cerca unas de otras, se juntarán y luego pueden romperse al tratar de separarlas.

Horneamos durante 15 minutos aproximadamente, o hasta que estén doraditas. Cuando ya estén hechas, sacadlas con extremo cuidado y dejad que se enfríen bien antes de decorarlas.

Para decorarlas de un modo original lo mejor es la glasa o glaseado real (en inglés, término que veréis en muchos sitios y recetas, es royal icing). Hacer la glasa es no es demasiado complicado, y si bien es cierto que es importante cogerle el punto al espesor de la misma, sólo hay que perderle el miedo y lanzarnos a practicar!!

Elaboración de la glasa:

Ponemos la clara de huevo en un recipiente que sea alto para poder trabajar cómodamente con el azúcar glass, puede ser un bol o un tupper, de los que todos tenemos en casa. Añadimos dos cucharas de azúcar glass tamizado y mezclamos. Consejo: podemos emplear un robot de cocina para batir la mezcla, pero humildemente os aconsejo que lo hagáis a mano, porque de este modo podréis controlar mucho mejor la consistencia y el espesor que buscamos. Incorporarle la cuchara de zumo de limón y volvemos a mezclar.

A partir de ahora, la cantidad de azúcar glass a añadir dependerá del espesor que estemos buscando. Para hacer el perfilado del dibujo necesitamos un espesor máximo. Sin embargo, para rellenar el dibujo necesitaremos una glasa con un punto más fluido. Como el primer paso para decorar la galleta es delinear el perfil, primero haremos el punto más espeso. Seguimos incorporando el azúcar glass de dos en dos cucharas, siempre tamizado y vamos mezclando. El color de la glasa por defecto es blanco. Si queremos que la glasa sea de color, incorporamos el colorante cuando llevemos unas 6-8 cucharas de azúcar aproximadamente. El colorante puede ser líquido, en gel, polvo, pasta… En el supermercado podéis encontrar los líquidos de Vahiné, que vienen los tres colores primarios (rojo, amarillo y azul), y que luego hay que mezclar para conseguir los colores secundarios, no están mal, pero si podéis conseguir alguno en pasta o en gel, mejor que mejor, además de conseguir un resultado más intenso, os quedará un acabado más profesional y llamativo. Este tipo de colorantes los podéis encontrar en tiendas especializadas en pastelería creativa.

Consejo: cuando llevemos como unas 4-6 cucharas de azúcar, separad dos partes de la misma mezcla en distintos recipientes, para poder hacer una parte más espesa y otra más fluida, así no tendréis que volver a empezar cuando queráis rellenar el dibujo.

El truco para saber si tenemos el punto perfecto de espesor para dibujar el perfil de la galleta es meter una cucharita en la mezcla, en posición completamente vertical. Hundimos la cucharita en la mezcla y levantamos hacia arriba, si la mezcla queda firme al levantar la cuchara y no se escurre o desliza es que está lista (repetimos la operación unas 8-10 veces para asegurarnos, la mezcla debería quedarse firme en la cuchara las 10 veces si está bien hecha).

Metemos la glasa en la manga pastelera, con una boquilla para perfilar (punto redondo pequeño), y vamos perfilando la silueta de la galleta. Guiad la boquilla de la manga apoyando la misma sobre el dedo índice de la mano izquierda, y con la mano derecha, sujetamos la manga y vamos dosificando la glasa.

Una vez que tengamos hecho esto, ya sólo nos queda rellenar el dibujo con el resto de la glasa, que debemos dejar en un punto un poco más fluido. Esto quiere decir que necesitará menos azúcar glass para alcanzar su punto óptimo. El proceso es el mismo, rellenamos la manga de nuevo (el mismo tipo de boquilla es bueno también para el relleno del dibujo) y vamos rellenando poquito a poco el perfil, hasta que el dibujo quede completo.

Para terminar la decoración podemos añadir cualquier tipo de complemento: fideos de colores, perlitas, estrellitas, puntitos de colores hechos con glasa también, etc… La imaginación al poder!!!

Dejad que se seque bien la glasa antes de comer las galletas. Nosotras las dejamos durante una noche y a la mañana siguiente estaban perfectas!!

Si queréis saber más os invitamos a que visitéis nuestro blog y nuestra Tienda Online.

Tere de TSATC
http://theshoparoundthecupcake.blogspot.com.es



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