Consejos prácticos para conciliar verano, trabajo y niños

Consejos prácticos para conciliar verano, trabajo y niños

Cada vez que se acerca el verano, y con él las larguísimas vacaciones de nuestros hijos, el fantasma de la conciliación empieza a aparecérsenos. Y es que resulta harto complicad...

Cada vez que se acerca el verano, y con él las larguísimas vacaciones de nuestros hijos, el fantasma de la conciliación empieza a aparecérsenos. Y es que resulta harto complicado cumplir el horario laboral y seguir cuidando de ellos, aunque no se sabe cómo, todos los veranos acabamos consiguiéndolo.Desgraciadamente, no hay recetas mágicas. Las opciones son las de siempre, y ha de ser cada uno quien consiga cuadrar todas las piezas del puzle.

La mejor solución es la flexibilización del trabajo, si en la empresa es posible. Aquí van algunos consejos para sacar el mayor partido posible:

  • Flexibilizar el horario de trabajo. Lo normal es empezar a trabajar antes y terminar antes también. Sin embargo puede ser que empezar a trabajar más tarde y terminar más tarde también, nos permita acoplarnos mejor a los horarios y actividades de verano de nuestros hijos. En cualquier caso, permite mejorar nuestro rendimiento al ahorrar tiempo en los desplazamientos, evitando la hora punta.

  • Flexibilizar el lugar de trabajo. Es posible ganar tiempo, si se trabaja más cerca de casa, utilizando los centros de negocios locales. Puede hacerse durante uno o varios días a la semana.

  • Aprovechar al máximo la tecnología y la conectividad. Las video conferencias, las call conference, los nuevos dispositivos electrónicos permiten poder realizar el trabajo desde incluso desde nuestro domicilio. De este modo es fácil evitar desplazamientos innecesarios.

  • Durante este periodo hay que esforzarse en mantener la confianza de nuestros jefes. Para ello es muy importante mantener, e incluso incrementar, nuestra eficiencia. Hay que seguir siendo profesionales y cumplir con las horas de trabajo a las que nos hemos comprometido. Ni que decir tiene que hay que trabajar desde un lugar en que la Wi-fi, la adsl y demás sean fiables y hacer copias de seguridad. De esta experiencia puede depender la mejora de nuestras condiciones de conciliación en un futuro.

Si la esta opción no es posible, pasaremos a plantearnos las demás:

  • Colegios: la mayoría de los colegios, tanto públicos como privados abren sus puestas en verano, dedicándose a actividades más lúdicas y a mejora del idioma. Los precios van en función del colegio, no siendo gratuítos en ningún caso.
  • Campamentos urbanos municipales: la mayoría de los ayuntamientos ofertan plazas de campamentos urbanos que tienen lugar, generalmente, en los polideportivos municipales. Las plazas de conceden mediante sorteo, dada la demanda que hay. El horario es más rígido y no admite variaciones.
  • Campamentos urbanos privados: se dedican a la práctica de deportes y actividades deportivas, a veces con monitores bilingües. Suelen desarrollarse en clubs, por lo que las instalaciones son muy buenas. La flexibilidad del horario y la capacidad para adaptarse a nuestras necesidades es otra característica. Hay que tener en cuenta que el niño está de vacaciones y no sobrecargarle de actividades.
  • Au pairs: son una alternativa al cuidador de toda la vida, que ofrece la posibilidad de practicar idiomas con nuestros hijos. Resulta más económico que un cuidador, pero no realiza trabajos domésticos más allá de los contemplados en su contrato, hay que respetar el horario pactado y hay que ofrecerle alojamiento. Por otro lado, pasaremos a convivir con un adolescente, con lo que eso conlleva. Entre las ventajas está que ofrecerá a nuestros hijos mucha más estimulación y que podrá ayudar con los deberes, así como enseñarles o jugar con ellos, con alto nivel de implicación.
  • Cuidadores: con la nueva regulación de servicio doméstico hay que ser cuidadosos con los contratos, las horas… Cabe también la posibilidad de contratarlo entre más de una familia, siempre que no se vea sobrecargado de niños. Es preciso que responda a un determinado perfil, que tenga experiencia, referencias o al menos que sea suficientemente conocido.
  • Abuelos: siempre son el plan más socorrido. Por un lado, se hace fácil recurrir a ellos, si están disponibles. Por otro, a determinadas edades se les hace muy cuesta arriba seguir el ritmo de nuestros hijos y a veces, se ven sobrecargados de nietos. Un plan perfecto sería ofrecerles algún tipo de ayuda mientras se ocupan de nuestros hijos.

Como puede verse, las opciones son varias. La solución está en combinar varias de ellas y en último caso (si es posible, se debe evitar, para poder pasar unos días al menos todos juntos) turnarnos las vacaciones con nuestra pareja.

Y vosotras ¿cómo solucionáis el tema de la conciliación? ¿Tenéis alguna receta mágica que podáis compartir u os defendéis como gato panza arriba para no quedaros sin unos días de vacaciones familiares?

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