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Alergia primaveral en niños: alergia al polen

Alergia primaveral en niños: alergia al polen

La primavera no sólo altera la sangre: también lo hace con la nariz, los ojos y la garganta, en forma de molestas alergias que, en ocasiones nos acompañan durante toda la primav...

Laprimavera no sólo altera la sangre: también lo hace con la nariz, los ojos y la garganta, en forma de molestas alergias que, en ocasiones nos acompañan durante toda la primavera (e incluso a veces hasta en verano). Las alergias primaverales, cada vez más comunes en los niños, aparecen cada año encabezadas por la alergia al polen: la más frecuente de todas. Aunque el polvo es otro de los principales alérgenos (factores que producen alergias), el más común es el polen, sobre todo el que sueltan algunos árboles al florecer.

Ante las alergias tenemos que saber que, aunque pueden aparecer sin más, en un 70% de los casos los niños las heredan de sus padres. Por lo que si tu marido y tú tenéis alguna alergia lo más prudente es que le hagáis las pruebas a vuestros peques (aunque es recomendable hacerla en todos los casos). Aunque tiene muy mala fama, la prueba de alergia más común no es tan molesta como se suele pensar. Consiste en medir la respuesta física de los niños a ciertos alérgenos muy comunes, como por ejemplo el polen, las gramíneas o el polen, y observar cómo reacciona.

Tan sólo sentirá un ligero picor y posible enrojecimiento en las zonas expuestas, ya que le expondrán a cantidades muy pequeñas de alérgenos.

Si tu niño tiene alergia primaveral, le facilitarás mucho la vida durante la temporada alta de las alergias siguiendo sólo tres sencillos trucos:

- Durante el día mantén las ventanas cerradas para evitar que el polen entre en casa.

- Instala un filtro para evitar que el niño se vea expuesto al polen.

- Ventila la casa a primera hora de la mañana o cuando llegue la noche, no lo hagas en la mitad del día (la hora preferida del polen para pulular).

Si tu niño muestra síntomas de tener alergia al polen (nariz enrojecida, muchos mocos, congestión nasal, lagrimeo e irritación de los ojos y garganta seca), consulta con su pediatra: aunque parezca una tontería muchas veces es difícil identificar una alergia, ya que es muy frecuente confundirlas con catarros. El pediatra le asignará el tratamiento más adecuado para prevenir o contrarrestar los efectos de la alergia.

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