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Estimular la inteligencia de los niños jugando

Estimular la inteligencia de los niños jugando

Mantener a los niños activos y ocupados es algo muy importante, y conviene hacerlo desde que son muy pequeñitos. Jugar es uno de los mejores recursos: de este modo, estimulamos ...

Mantener a los niños activos y ocupados es algo muy importante, y conviene hacerlo desde que son muy pequeñitos.

Jugar
es uno de los mejores recursos: de este modo, estimulamos su inteligencia mientras se divierten y empiezan a descubrir el mundo, con lo que despertamos su interés y casi sin darnos cuenta desarrollan distintas habilidades a partir de su curiosidad natural.

Uno de los períodos de más actividad es el que va entre el año y medio y los tres años, cuando empiezan a hablar y a moverse de un lado a otro, y ya utilizan poco a poco la imaginación. ¡Estimúlale para que se desarrolle lo mejor posible mientras se divierte!

¿Sabes cuáles son los mejores juegos para cada edad? ¡Nosotras te los contamos!

Entre los nueve meses y el año y medio, es el momento ideal para que empiece a aprender conceptos relacionados con el espacio, y a coordinar sus manitas y sus ojos, por ejemplo, para coger cosas. Cuando esté en el parque puedes colgarle de las barras juguetes, cascabeles, lazos… a los que pueda llegar estirando los brazos o poniéndose de pie.

Otra buena práctica es dejarle jugar con objetos grandes como cajas, ollas… y otros pequeños (por supuesto, ninguno que pueda suponer un riesgo), como por ejemplo peluches, ovillos de lana, cucharas de palo o cualquier cosa que pueda coger fácilmente. Muy despacito, para que lo vea, coge uno de los pequeños y mételo en uno de los grandes, y después, anímale a que lo haga solito.

Entre el año y medio y los dos años es muy recomendable que tenga algún juguete con ruedas que pueda empujar y le sirva de “apoyo”: le ayudará mucho a mejorar la coordinación cuando está empezando a andar. Los juguetes que consisten en un tablero (de madera o cualquier otro material) con agujeros en los que se encajan piezas de distinta forma son también una buena idea.

Entre los dos y tres años es un momento perfecto para ayudarles a explotar al máximo su creatividad: que no le falten juguetes y puzles sencillos de construcción (siempre teniendo cuidado con los tamaños, nada que se pueda tragar o que pueda resultar peligroso), y poco a poco ve pintando con él y enseñándole cómo se sujetan las pinturas, a hacer dibujos y formas sencillas…

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