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Remedios caseros para aliviar las molestias de la varicela

Remedios caseros para aliviar las molestias de la varicela

Una de las enfermedades más comunes entre los niños es la varicela. Raro es el niño que lo la coge, y entre hermanos y primos… ¡tenerla uno significa que la tengan todos! La vac...

Una de las enfermedades más comunes entre los niños es la varicela. Raro es el niño que lo la coge, y entre hermanos y primos… ¡tenerla uno significaquela tengantodos! La vacuna ayuda, pero no es infalible: tiene una eficacia del 75% aproximadamente, pero sí que suele hacer que los brotes sean más leves. Aunque no es una enfermedad grave, ni tenemos que preocuparnos, todas sufrimos cuando vemos cómo les pica y cómo se desesperan nuestros peques.

Por eso hoy hemos pensado que, para las que aún no la hayáis sufrido en casa, podía ser útil daros una serie de consejos para aliviar las molestias de la varicela, al margen de, por supuesto, las indicaciones y el tratamiento que os dé vuestro pediatra. ¡Y todos los consejos que nuestras queridas hadas queráis compartir serán bienvenidos!

La Talquistina es uno de los clásicos para aliviar todo tipo de afecciones en la piel. A diferencia del talco, no la reseca, y es muy suave y respetuosa con la delicada piel de los niños. La loción de calamina, también de venta en farmacias, es una buena opción: aplícasela sobre la piel con ayuda de un algodón o una gasita suave, notará en seguida el alivio.

Para todas las enfermedades dermatológicas, como también son las dermatitis o los eczemas, los baños de avena son una idea que alivia mucho y suaviza la piel, calmando los picores (aunque desgraciadamente, no los eliminan). Olvida el mito de que el baño propaga la varicela: no es cierto. De hecho, en los episodios más fuertes, un baño cortito cada tres o cuatro horas alivia y mejora mucho la piel. Podéis encontrar en la farmacia Avena Isdin, uno de los mejores productos para calmar el picor, aunque los hay de muchas marcas. Para el baño o la ducha durante la varicela os recomendamos utilizar geles también de avena, muy respetuosa con la piel y muy hidratante.

Los baños con agua fría, o aplicar hielo directamente sobre la piel (con ayuda de un paño suave), también son eficaces, especialmente en verano, cuando el picor y el calor se juntan y se hacen desesperantes.

Cuando los granitos aparecen también en la boca, la hora de comer se convierte en un suplicio. Por eso, elige menús fríos, blandos y fáciles tanto de comer como de digerir. Y evita darle alimentos o zumos muy ácidos o salados, que potencian el picor.

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