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Alerta: reconocer la anorexia

Alerta: reconocer la anorexia

Hoy nos vamos a poner un poco más serias que normalmente, porque chicas cada vez más jóvenes sufren esta enfermedad, y muchas veces a los padres se nos pasa por alto y no recono...

Hoy nos vamos a poner un poco más serias que normalmente, porque chicas cada vez más jóvenes sufren esta enfermedad, y muchas veces a los padres se nos pasa por alto y no reconocemos los síntomas. En la anorexia, tener un diagnóstico temprano y que la familia se implique al máximo es fundamental para su prevención y también para su cura. Fomentar una relación fuerte de confianza, cariño y complicidad con los niños desde la más tierna infancia es lo más importante para prevenirla.

Según muchos estudios, las chicas de entre doce y dieciocho años (también se da en chicos, pero en mucho menor grado: sólo uno de cada diez enfermos de anorexia son varones), son las que más la sufren. Pero según se está viendo en los últimos años, afecta a niñas cada vez más jóvenes: en varios hospitales españoles hay en tratamiento niñas de incluso nueve años. Las cifras dan miedo: a los trece años un 25% de los niños españoles ya ha hecho algún tipo de dieta. Y es que está clarísimo que hay que luchar contra la obesidad infantil, enseñarles a que coman correctamente y no se harten de golosinas, bollería industrial y comida basura, pero también hay que saber dónde está el límite.

La anorexia es un trastorno alimenticio que tiene un importantísimo componente social, pero no tanto como se pensaba hace unos años. Cada vez queda más demostrado que muchas veces los desencadenantes no son sólo psicológicos, sino que tienen que ver con cambios externos (como por ejemplo el paso del colegio al instituto o el cambio de amigos), los propios cambios físicos de la pubertad, el primer fracaso sentimental, o incluso ansiedad con los estudios. A veces los adolescentes se sienten tan superados por el mundo que les rodea, que encuentran su refugio en controlar al máximo todo lo que comen y se obsesionan con su delgadez.

¿Cuándo preocuparnos? Síntomas de alarma de anorexia

Por supuesto, es fundamental estar muy atento a los cambios de peso de nuestro hijo o hija, y supervisar sus comidas, especialmente si al mediodía comen en el comedor del centro educativo. Pero también tenemos que fijarnos en otras señales mucho más sutiles, como el aislamiento, los cambios de humor, el exceso de rendimiento escolar (se aíslan de todo y sólo se concentran en los estudios) o el fracaso escolar drástico, el nerviosismo y la ansiedad, la preocupación excesiva por el peso, la imagen y las calorías que consumen… El problema y la dificultad está en que muchos de estos posibles síntomas son muy frecuentes en la adolescencia, por lo que a veces los padres no sabemos hasta qué punto tienen importancia. A la primera señal de duda, al médico de cabecera, que puede detectar si existe un problema real y derivarnos a los especialistas.

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