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La alimentación en el embarazo

La alimentación en el embarazo

Cuidar la alimentación durante el embarazo es algo fundamental, ya que los meses de embarazo son delicados desde el punto de vista de la nutrición, ya que no sólo tienes que man...

Cuidar la alimentación durante el embarazo es algo fundamental, ya que los meses de embarazo son delicados desde el punto de vista de la nutrición, ya que no sólo tienes que mantener tu nivel de energía, sino que hay que favorecer el correcto crecimiento y desarrollo del bebé.

Normalmente una futura mamá engorda entre un kilo y un kilo y medio por cada mes de embarazo, lo que significa que aumentará entre 12 y 14 kilos durante los nueve meses. Olvídate del mito de que hay que comer por dos: las necesidades nutricionales del feto rondan las 250 calorías por día, por lo que no es necesario incrementar demasiado la cantidad de alimentos. De hecho, engordar más de 12-14 kilos puede ser perjudicial, tanto para la madre como para el bebé. Eso sí: los regimenes para adelgazar están totalmente prohibidos durante estos meses, ya que el feto recibe menos nutrientes de los que necesita y esto es peligrosísimo. Si tienes cualquier duda consulta a tu médico, él te orientará sobre cómo y qué debes comer.

Lo más importante en la dieta de una embarazada es combinar calidad y variedad. Para una alimentación correcta es fundamental incluir en la dieta los grupos básicos de alimentos: carne, pescado y huevos, lácteos, hidratos de carbono, frutas y verduras. Lo ideal es distribuirlos entre cuatro y seis comidas, y beber mucho líquido, al menos ocho vasos de agua y dos de leche o zumo al día.

Durante los meses de embarazo el cuerpo es muy vulnerable, ya que tiene que cuidar de sí mismo y, a la vez, dar forma al feto. Por eso hay que tener especial cuidado con alimentos que pueden suponer un riesgo, ya que el sistema inmune de las embarazadas se debilita, y el riesgo de enfermedad es superior. Evita los quesos a base de leche cruda (que a veces son causa de listeriosis), las frutas o verduras mal lavadas (que pueden transmitir parásitos o gérmenes), y cuida mucho el agua que bebes (es mejor siempre tomar agua embotellada). Las carnes, pescados y fiambres crudos o semicrudos no son muy recomendables, consulta a tu médico si debes tomar alguna precaución especial.

Por supuesto, durante el embarazo debes evitar en la medida de lo posible el alcohol, el tabaco y las bebidas excitantes, como el café, el té o los refrescos de cola.

El ácido fólico es la vitamina fundamental para las embarazadas, ya que protege al feto de problemas congénitos de la espina dorsal y el cerebro. Se encuentra en las verduras de hoja verde, las legumbres, los espárragos y el hígado, y es importantísimo tomar 0,4 mg. al día, especialmente durante las primeras semanas.

Además conviene evitar el consumo de grasas saturadas, presentes en la bollería industrial, los snacks, los refrescos azucarados y los dulces.

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