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Saquitos de farinato en salsa de miel

El farinato "pal" gato, la morcilla "pa" la gallina, el chorizo "pa" quien lo hizo, y el lomo yo me lo como. Este refrán popular lo dice todo acerca de cómo se trataban antigua...


El farinato "pal" gato,
la morcilla "pa" la gallina,
el chorizo "pa" quien lo hizo,
y el lomo yo me lo como.



Este refrán popular lo dice todo acerca de cómo se trataban antiguamente los distintos tipos de embutido y cuál era el mejor considerado.

Hoy comienzo la última semana de enero recuperando alguna receta destinada a tapas y aperitivos menos usuales. Para los que no tengais mucho conocimiento del farinato, me gustaría introduciros algo sobre él.

Cómo os decía antes, el farinato era realmente como un chorizo de pobre, con un alto valor calórico.
Es un embutido muy típico de Salamanca, concretamente de la zona de Ciudad Rodrigo, pero está extendido a toda la provincia y los productores de la zona lo ofrecen en todos sus puntos de venta.

Se elabora a base de grasa de cerdo (manteca) y migas de pan, con pimentón y especias. Se cocina todo a fuego lento, parecido en cierto modo a las morcillas, para luego meter la masa que se obtiene en una tripa y generalmente se ahúma.
Su forma es como la de un chorizo, pero “aplastado”, y tiene un característico color naranja o rojizo.
Normalmente se come frito, acompañando a huevos o dentro de cualquier otro plato.



Ingredientes:

  • Un sobre de pasta brick
  • Farinato: medio, o según las raciones.
  • Azúcar
  • Miel
  • Un chorrito de limón


Elaboración:

Esta tapa es muy sencilla a la vez que potente y sabrosa.
El contraste de sabores entre el farinato y la miel resulta explosivo en la boca, pero el resultado es maravilloso.

  1. Partimos trozos pequeños de farinato, como para una ración individual y los freimos en una sartén con abundante aceite bien caliente. Al sacarlos los ponemos encima de papel de cocina para absorber el exceso de grasa.
  2. Precalentamos el horno a 180ºC.
  3. Preparamos sobre la encimera nuestras hojas de pasta brick, tantas como tapas queramos hacer, y vamos colocando un trozo de farinato frito por cada hoja. Espolvoreamos con un poquito de azúcar por encima del farinato.
  4. Cerramos nuestros saquitos hacia arriba y los atamos con cuerda especial para cocinar. Los colocamos en una bandeja de horno.
  5. Los metermos al horno durante aproximadamente 7-8 minutos, o hasta que vemos que los saquitos están un poco dorados. Sacamos inmediatamente y los colocamos en los platos de servir.
  6. Mientras tanto, preparamos la salsa de miel, mezclando miel con un chorrito de zumo de limón y calentándolo en el microondas.
  7. La salsa se echa por encima del saquito para que se quede también en la base y ya lo tenemos listo para degustar.


Desde 2007 existe la marca de garantía "Farinato de Ciudad Rodrigo", que regula la utilización de auténtico cerdo ibérico en su fabricación.
Como sucede hoy día con otros productos de la gastronomía tradicional, el farinato está siendo revalorizado y se ha incorporado poco a poco a la alta cocina, como un ingrediente artesano, tradicional, buscando nuevas oportunidades y nuevas combinaciones de sabores que han obtenido muy buenos resultados.
Por ejemplo, podeis consultar un RECETARIO realizado expresamente para el farinato de Ciudad Rodrigo.

Si no lo habeis probado nunca recomiendo que lo hagais al menos una vez. Es un embutido muy peculiar, muy fuerte de sabor, y hay que probarlo para ver si gusta o no, porque cierto es que el farinato o se ama o se odia…

Espero que sea amor a primera vista.

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