,

Tarta de mousse de chocolate blanco y dulce de leche

Tarta de mousse de chocolate blanco y dulce de leche

1) Para empezar montamos la nata bien fría y la dejamos reservada en la nevera. Este paso hay que hacerlo con un robot de cocina, para no dejarnos el brazo, aunque el que quiera...

Tarta de mousse de chocolate blanco y dulce de leche . Ideas para un menú de fiesta de cumpleaños.

Hay muchos tipos de chocolate y según la intensidad y el sabor deseado es mejor elegir uno u otro. Así que siempre aseguraros de que el chocolate utilizado es de calidad y de vuestro gusto porque es el 90% del éxito de un postre.

Ingredientes

90 g de chocolate blanco para fundir (yo usé Nestlé Postres)

50 ml de leche

100 ml de nata para montar

un bote de Dulce de leche (usé La Lechera)

un paquete grande de galletas rectangulares (unas 20/30)

Cobertura:

50 g de chocolate negro para fundir

50 ml de nata para montar

25 g de mantequilla en pomada

Elaboración

1) Para empezar montamos la nata bien fría y la dejamos reservada en la nevera. Este paso hay que hacerlo con un robot de cocina, para no dejarnos el brazo, aunque el que quiera hacerlo manualmente pues ánimo.

2) Troceamos el chocolate blanco y lo ponemos a fundir al baño maría o al microondas, removiendo constantemente y vigilándolo muy bien que no se queme. Cuando esté totalmente fundido lo dejamos enfriar unos minutos.

3) A continuación añadimos al chocolate fundido la nata montada muy poco a poco y mezclando con movimientos envolventes para que se baje lo menos posible. Ya tenemos lista nuestra mousse de chocolate blanco y la reservamos en la nevera.

4) Preparamos el molde donde vayamos a montar la tarta. Yo he utilizado un molde redondo y más pequeño para que no me saliera una gran tarta, es de 22 cm.
Este pastel no lleva horno, así que podeis utilizar cualquier molde que os encaje en tamaño y forma.
Lo forramos con papel film bien cubierto y dejando film por fuera para luego sacarlo fácilmente.

5) Para el montaje a base de capas hay que seguir el siguiente orden:
- Una capa de galletas mojadas en la leche (a la cual se le puede añadir cualquier licor que os guste)
- encima una capa de la mousse de chocolate blanco fría.
- por último otra capa muy ligera del Dulce de leche.
Y repetir este proceso para tener nuestra tarta.

Al acabar la metemos en el congelador durante unas horas.

El Dulce de leche en esta ocasión lo he utilizado comprado, pero podéis hacerlo perfectamente en casa.
Hay otra receta en mi blog donde lo explico detalladamente: receta de Dulce de Leche casero.

5) Ahora vamos a preparar la cobertura para el pastel: Ponemos a calentar en un cazo la nata, junto con la mantequilla y cuando esté caliente le vamos añadiendo el chocolate troceado y removiendo muy bien hasta que esté totalmente derretido.
Cuando ya tenemos nuestra cobertura la dejamos enfriar unos 10 minutos, y la removemos de vez en cuando para que no se nos endurezca la parte superior del chocolate.

6) Por último, sacamos la tarta del congelador y la desmoldamos sobre una rejilla con una fuente debajo.
Vamos echando por encima la cobertura de chocolate para que se cubra muy bien toda la superficie y laterales de la tarta.

Dejamos SIN TOCAR que la cobertura enfríe totalmente, durante al menos media hora (como la tarta está muy fría lo hará enseguida, pero aseguraros bien de no tocar la cobertura).

En caso de que veáis que ha quedado poco cubierto o que tiene defectos, podéis hacer una segunda capa de la cobertura una vez haya enfriado la anterior. A mi no me hizo falta porque quedó perfectamente cubierta.

Con esto hemos finalizado ya nuestro pastel y si lo llevamos corriendo a la mesa desaparecerá en cuestión de minutos, porque es una auténtica bomba de sabor, aunque eso sí, de light no tiene nada, el que avisa...

TRUCOS:

Para esta tarta sí que es interesante tener en cuenta una serie de truquillos básicos.

Es muy importante en este tipo de tartas que llevar coberturas tener el pastel sobre una base móvil y que se pueda luego colocar directamente sobre el plato de presentación. Por eso, lo mejor es cortar a la medida de la tarta un plato de cartón, ANTES de desmoldarla, para colocarla enseguida sobre esa base y no moverla ya más de ahí. De este modo puedes colocarla sobre la rejilla y quitarla luego sin problemas, con la ayuda de una espátula, porque tiene una base rígida de cartón.

Si quereis poner las galletas trituradas y humedecidas también es otra opción, porque alguna vez lo he probado, pero en ese caso teneis que tener en cuenta que la mousse es muy frágil y se hunde con facilidad, por lo que deberíais hacer 2 FASES de congelación, una al acabar la primera capa y otra ya con la segunda. De este modo podeis usar las galletas trituradas, como en los cheesecake por ejemplo. Esto puede darle una mejor textura a la base de galletas, pero tampoco es algo fundamental en mi opinión.

Si preparais esta tarta para algún evento especial, lo mejor es que la dejeis en el congelador de un día para otro, y un par de horas antes de que vengan los invitados, le añadís la cobertura y la dejáis directamente en la nevera en el plato que se vaya a servir. Así os aguantará el semifrío perfectamente y no se moverá ninguna capa.
Al ser capas a base de mousse según se van poniendo a temperatura ambiente reblandece y aunque no afecta a su sabor ni nada especial, el aspecto se va deteriorando con el tiempo.

Venga ... ¿os vais a poder resistir a estepastel bomba de chocolate y dulce de leche?



http://www.dimequeesviernes.com

Descubre la revista

Lo que más inspira en CharHadas