,

Cambios en el embarazo

Cambios en el embarazo

El embarazo es una época de cambios importantes para la mujer, tanto desde el punto de vista físico como psicológico, y has de tener en cuenta que estos cambios se van a produci...

El embarazo es una época de cambios importantes para la mujer, tanto desde el punto de vista físico como psicológico, y has de tener en cuenta que estos cambios se van a producir a lo largo de toda la gestación.

  • En el primer trimestre…

Notarás más cansancio en las primeras semanas, algo normal y habitual en el embarazo. Esto es debido a la presencia de la hormona del embarazo y la progesterona, y a que el cuerpo de la embarazada trabaja de forma más intensa y los requerimientos energéticos son mucho mayores. Por ello es importante que descanses y duermas bien, a veces una o dos horas más de sueño por la noche pueden hacer que te sientas mucho mejor durante el día.

Las náuseas y vómitos son normales en las primeras 12 semanas de embarazo a partir de las cuales tenderán a desaparecer. Estos son debidos a causas hormonales y psicológicas, y suelen ser más frecuentes al despertar. Para vencerlos es aconsejable ingerir algún alimento sólido y azucarado (galletas) antes de levantarse de la cama y esperar al menos 30 minutos para comenzar a desayunar. En los casos en los que los vómitos sean muy intensos debes comentarlo con tu ginecólogo para que te indique algún tratamiento médico.

Es habitual el dolor y la tensión mamaria debido a la congestión y cambios que sufren las mamas por los cambios hormonales. De hecho son muchas las mujeres que sospechan que están embarazadas por las molestias y el aumento de tamaño de las mismas.

Puedes notar mayor percepción de los olores, y que olores hasta ahora agradables para ti puedan ser desagradables en este momento del embarazo. Lo mismo ocurre con ciertos alimentos por lo que tendrás ganas imperiosas (“antojos”), y otros que te produzcan rechazo.

Es frecuente que las pacientes refieran estreñimiento y “sensación de hinchazón abdominal”, así como mayor flatulencia. Esto es algo habitual al inicio del embarazo y es debido al enlentecimiento que sufre el intestino por acción de la progesterona. Es recomendable que ingieras hasta cinco comidas diarias, en cantidades pequeñas y que evites el reposo después de las comidas para favorecer las digestiones. Para la prevención del estreñimiento, es aconsejable que realices una alimentación rica en fibra (frutas, verduras, legumbres y cereales integrales) y agua.

El incremento de los requerimientos de líquidos así como un mayor filtrado renal hacen que tengas la necesidad de orinar con mucha frecuencia. Además tienes que tener en cuenta que la vejiga se sitúa anatómicamente por delante del útero y que a medida que este crezca produce una comprensión mecánica sobre la vejiga, y aumenta así la frecuencia de orinar.

  • En el segundo trimestre se caracteriza por estabilidad y adaptación.

Empezarás a notar como aumenta tu abdomen. Ten en cuenta que el útero irá aumentando de tamaño de forma gradual y que entorno a la semana 20-22 de embarazo está a nivel del ombligo.

Se producirán cambios en la estática de la columna debido al crecimiento del útero, por lo que es normal que puedas tener molestias en la espalda o en las piernas, sobre todo en personas que ya tuvieran problemas previamente. Es recomendable que evites engordar mucho, levantar grandes pesos y adoptar posturas inadecuadas. El ejercicio físico como la natación o pilates pueden ser beneficiosos para ti.

En el embarazo se produce un aumento del volumen circulatorio, por lo que hay más tendencia a fatigarse al realizar actividades que requieran pequeños esfuerzos. La tensión arterial tiende a disminuir en el primer y segundo trimestre, y aumenta la frecuencia cardiaca (taquicardia) lo cual es importante saber porque en ocasiones puede ser causa de mareos y desmayos. Estos mareos son más frecuentes por la mañana (“mareos matutinos”), y son debidos a cambios rápidos de posición de tumbada o sentada a la bipedestación. Para evitarlos es necesario evitar los ayunos prolongados, la deshidratación, los cambios bruscos de posición, los esfuerzos excesivos así como el calor o los lugares cerrados.

Respecto a los desmayos, estos pueden ser por hipotensión ortostática o vagales, en este último caso a veces acompañados de clínica digestiva como naúseas, vómitos o salivación. Si sientes que te vas a desmayar, no dudes en pedir ayuda, tumbarte con las piernas elevadas o bien sentarte con la cabeza reclinada hacia delante.

Durante al embarazo se experimentan muchos cambios inmunológicos, metabólicos, vasculares, y la piel es susceptible a estos cambios. Por ello es normal que notes cambios y trastornos en la piel que pueden aparecer a lo largo del embarazo. El prurito o picor corporal puede deberse a múltiples causas entre ellas a una alteración hepática, motivo por el que debes consultar a tu médico para que valore la necesidad de tratamiento. Este picor es más frecuente que se presente en el segundo trimestre y para aliviarlo es importante una correcta hidratación de la piel.

Más del 80% de las pacientes refieren manchas oscuras en la piel lo cual es debido a un aumento en la producción de melanina, que va a producir una hiperpigmentación a nivel de areolas, región genital y línea media del abdomen. Estas manchas suelen aparecer en el segundo o tercer trimestre y desaparecen tras el parto.

El melasma, también conocido como “máscara del embarazo”, se trata de una mancha que se localiza en mejillas, dorso de nariz y frente que aparece en casi el 60% de las gestantes. Para minimizar su aparición es recomendable utilizar cremas solares con alto índice de protección, y tras el embarazo si las manchas persisten, podrás realizarte tratamientos con cremas aclarantes que tienen muy buenos resultados.

El crecimiento uterino produce un estiramiento de la piel a nivel del abdomen provocando la aparición de estrías en un gran número de mujeres. Estas pueden aparecer también a nivel de las mamas, caderas, nalgas o piernas, inicialmente de color rojo-vinoso y que posteriormente tornan a blanquecino. Su tratamiento es difícil pero puedes prevenirlas manteniendo la piel bien hidratada.

Durante el embarazo y debido al aumento de la progesterona se produce la inflamación de las encías y por ello una mayor tendencia al sangrado. Es recomendable que mantengas una estricta higiene oral durante esta etapa y no dudes en acudir a tu odontólogo si lo necesitas.

Los calambres son un motivo frecuente de consulta en la embarazada, especialmente en el segundo y tercer trimestre, que se presentan al despertar por la mañana debido a la sobrecarga de trabajo que sufre el sistema musculo-esquelético así como al déficit de calcio y potasio. Ante su aparición debes consultar con tu ginecólogo para que valore la necesidad de un suplemento de estos nutrientes en tu dieta.

Descubre la revista

Lo que más inspira en CharHadas