Fra Angélico y el Greco para niños

Fra Angélico y el Greco para niños

Navidades. Tiempo de celebraciones, de disfrutar, compartir y, por qué no, también de aprender y jugar (¡incluso más!) con tus hijos. Aprovechemos estas fechas para conocer algo...

Navidades. Tiempo de celebraciones, de disfrutar, compartir y, por qué no, también de aprender y jugar (¡incluso más!) con tus hijos. Aprovechemos estas fechas para conocer algo más sobre cómo la conmemoración del nacimiento de Jesús ha interesado a todos los artistas independientemente de su lugar de procedencia y marco cronológico.
Así, para las próximas tres semanas te propongo un acercamiento progresivo a diversos episodios del Ciclo de la Navidad, desde la Anunciación a la Adoración de los Reyes Magos. Veremos cómo los han plasmado los pintores escogidos, qué modelos iconográficos han prevalecido, cuáles han cambiado y cómo han evolucionado los modos de abordarlos (más idealizados, más naturalistas…)

Todos los cuadros de los que hablaremos se encuentran en el Museo del Prado, a fin de que puedas realizar el recorrido acompañada de tus hijos y disfrutar del contacto directo con las obras. Y si no puedes ir al Museo, utiliza las reproducciones y la información facilitadas aquí para pasar un buen rato con tus pequeños.

  • La Anunciación. “Dios te salve, llena de gracia, el Señor es contigo”. Según el Evangelio de San Lucas, estas fueron las palabras que pronunció el arcángel Gabriel al visitar a María en su humilde casa de Nazaret. Aunque casada con José, María conservaba su pureza, de modo que se sorprendió con la noticia. Gabriel entonces le explicó que su hijo sería concebido por obra del Espíritu Santo. Con esta breve introducción explicarías a tus hijos qué representa el cuadro.

Hemos escogido dos Anunciaciones bien distintas para ilustrar este episodio, la de Fra Angélico (sala 56b) y la del Greco(sala 9b).

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  • Fra Angélico pintó este conocido cuadro, una tabla pintada al temple y oro, en torno a 1426. Los personajes principales, María, sentada, y al arcángel Gabriel, de pie, a nuestra izquierda, se cobijan bajo una arquería típicamente renacentista. Ambos cruzan sus brazos sobre el pecho en señal de saludo y respeto. En una de las intersecciones de los arcos aparece un medallón con el rostro de Dios esculpido. En la esquina superior izquierda y saliendo de las manos de Dios Padre, la paloma del Espíritu Santo se dirige volando hasta María. También en la parte izquierda aparece representada la Expulsión de Adán y Eva del Paraíso, quienes, en color gris, vestidos y avergonzados, deben abandonar el Edén. Con la introducción de este episodio el mensaje simbólico de Fra Angélico queda claro: la llegada de Cristo producirá la redención del pecado original.

Fijaos en los colores, en el azul espléndido del manto de la Virgen y del interior del techo de la arquería, en el rosa del vestido de Gabriel, el amarillo del cabello. Observad los dorados, ¿sabéis qué función cumplen, además de la estética? Representan lo sobrenatural, lo intangible. ¿Y el azul del manto? Pureza. ¿Y los nimbos? Santidad. La tridimensionalidad aún no está bien lograda puesto que las columnas son demasiado delgadas para sostener el peso de los arcos y, ¿qué ocurriría si la Virgen decidiese ponerse de pie? Sin duda, ¡chocaría con el techo!

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  • El Greco, por su parte, pintó esta Anunciación hacia 1599. Fijó toda su atención, como en otras ocasiones en su etapa de madurez, en el carácter sobrenatural de la aparición de Gabriel a María y por ello no existen referencias espaciales; todos los personajes, organizados en dos registros (el terrenal abajo y el celestial arriba), aparecen envueltos en un no-espacio, un no-lugar. Sólo unos peldaños y un atril donde descansa el libro que leía María en el momento de la aparición del ángel conceden cierta idea espacial. Entre María y Gabriel aparece un cesto de costura con una tela roja (propio del modo de pintar las anunciaciones bizantinas u orientales) y sobre él una zarza ardiendo, símbolo de la virginidad de María. El Espíritu Santo, en el centro de la composición y en forma de paloma blanca, sirve de nexo de unión entre lo terrenal y lo celestial.

Observad los colores, el verde característico del Greco, el rojo hecho con blanco. Fijaos también en las figuras, alargadas, etéreas y en la mirada arrebatada de María. Podéis jugar a descubrir los instrumentos que tocan los ángeles (un violoncello, un laúd, un arpa, una gaita…), a contar el número de personajes y, por supuesto, a comparar las dos Anunciaciones: ¿cuál te gusta más?, ¿por qué?, ¿cuál te resulta más espiritual?
Espero que disfrutéis con esta primera entrega. En las siguientes descubriréis mucho más sobre estos episodios fundamentales de la historia sagrada cristiana.
¿Te apetece conocer otros cuadros relativos a la Anunciación, de otros pintores, otras épocas y saber sus ‘secretos’ iconográficos? En mi blog te cuento mucho más.



http://www.museodelprado.es

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