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La vista del bebé: desarrollo y juegos para estimularla

La vista del bebé: desarrollo y juegos para estimularla

La vista es uno de los sentidos mas importantes del niño, es una fuente de información, conocimiento y aprendizaje que se irá integrando a sus otras habilidades para dirigir la ...

La vista es uno de los sentidos mas importantes del niño, es una fuente de información, conocimiento y aprendizaje que se irá integrando a sus otras habilidades para dirigir la exploración su medio.El desarrollo de cada niño es único y tiene sus propios ritmos, sin embargo se puede hablar de leyes generales y de tiempos esperados y aproximados; en este caso con respecto al desarrollo del sentido de la vista.

Los científicos han demostrado que durante los seis primeros meses de vida las habilidades sensoriales y perceptivas del bebé mejoran sustancialmente aunque las del recién nacido son limitadas.

Durante el primer mes de vida las estructuras visuales del neonato son inmaduras por lo que ve borroso; sin embargo, es sensible a la luz y su visión consiste en un juego de luces y sombras; además tiene control limitado de sus movimientos oculares que le permite cierto seguimiento horizontal y mantener brevemente la mirada en un objeto. Es por esto que prefieren inicialmente y hasta los 4 meses objetos de colores muy contrastantes (no brillantes).

El campo visual del neonato es limitado y de poco alcance: de sólo 90 grados y a 18-30 centímetros, esto quiere decir que para poder ver algo debe colocarse cerca de sus ojos, en línea recta y a poca distancia, pero no muy cerca ni muy lejos porque se les dificulta enfocar.


Lo anterior se les dificulta porque hasta el final del segundo mes, aproximadamente, no pueden enfocar ambos ojos en el mismo punto y se les hace difícil la percepción de la profundidad que lograrán a partir del cuarto y quinto mes de vida, es por ello que es normal que los ojos del recién nacido se muevan en direcciones contrarias en ocasiones.

Los niños entre uno y dos meses les cuesta discriminar entre los rojos y verdes sobre fondos amarillos, prefieren los blancos y negros, probablemente por el mayor contraste entre ellos, aunque si son capaces de ver colores brillantes. A partir de los dos meses capta colores más sutiles como el azul y gris, a los cuatro discrimina más colores y a los seis su visión cromática es casi como la de un adulto.

Los bebés son capaces desde muy temprano de reconocer la cara de su madre y desde los dos meses prefieren objetos animados, expresiones faciales y prestan más atención a las sonrisas, es por esto, que al hablarles gesticulando y sonriendo estimularás su vista y su atención.

Inicialmente se fijan en parte del rostro del otro y a los siete meses ya responden a la expresión facial completa. A medida que crece, el bebé es capaz de mantener por más tiempo su mirada y de realizar un rastreo más amplio y mayor de, por ejemplo, su móvil o parque.

Es a partir del cuarto y el sexto mes cuando comienzan a comprender mejor la distancia: cuándo algo se acerca y aleja, momento oportuno para jugar con ellos a acercarnos y alejarnos de otras personas o de juguetes.

  • ¿Y qué más podemos hacer para estimular la visión?

Los móviles para bebés deben ser de colores fuertes y contrastantes, colocarse justo encima de sus cabecitas a la altura de la nariz y a poco distancia durante el primer mes, y a medida que crezcan distanciárselos.

Sujetarlo boca arriba sobre tus dos manos y hablarles acercándolo, buscando su mirada, gesticulándole, con mímica y sonriéndole.




A partir de los dos meses con objetos como un sonajero hacer un recorrido corto en sentido horizontal, vertical y circular, para estimular el seguimiento visual del mismo, que debe lograr sobre los tres meses.

A finales del tercer mes comenzar a acercarle y alejarle de su cara juguetes, muy lentamente y como forma de juego.

Estimulando la vista también podemos estimular la audición: entre el primer mes y el segundo, sonarle un sonajero de un lado de su cabeza y luego del otro para que trate de buscarlo con la mirada. También puedes cantarle canciones acompañadas de gestos y muecas.

Colocar muñecos, espejitos y adornos, que se puedan llevar a la boca, en su cuna, cochecito y sillita.Es importante que sepas que hasta los dos años no se recomienda ningún tipo de pantalla ni TV para los niños.

Estos ejercicios se deben hacer de forma lenta y suave, pocas veces al día, sin aturdir al bebé que aún se está adaptando a su medio e integrando todos los estímulos ambientales.

Yezenia González Robaina
Psicóloga-Psicoterapeuta
yeze@crececonyeze.com

www.crececonyeze.com

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