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Ventajas de los productos congelados

Ventajas de los productos congelados

¿Os ha pasado alguna vez lo de ir a hacer la cena y tener la nevera “en números rojos”? ¿Os cuesta encontrar tiempo para ir a la compra?¿Tenéis problemas para consumir frutas y ...

¿Os ha pasado alguna vez lo de ir a hacer la cena y tener la nevera “en números rojos”? ¿Os cuesta encontrar tiempo para ir a la compra?¿Tenéis problemas para consumir frutas y verduras? ¿Seguís pensando que los alimentos frescos son mejores que los congelados?

Si habéis contestado una o más de una vez que sí, seguramente los alimentos congelados supongan una buena opción para facilitaros la vida, una vez que se haya vencido el prejuicio de que son alimentos “de segunda”.

Las ventajas que ofrece la compra y consumo de productos congelados son las siguientes:

  • Suponen un importante ahorro a la hora de hacer la compra. El precio del producto congelado es casi siempre menor que el fresco.
  • Ofrecen la posibilidad de disfrutar de muchos productos fuera de temporada, al mismo precio todo el año.
  • Solventan prisas e imprevistos, porque se pueden (y se deben) tener siempre en casa.
  • Son de muy buena calidad, al estar sometidos a estrechos controles.
  • Suponen un ahorro de tiempo al venir ya preparados y dispuestos para cocinarlos directamente, sin pelar, escaldar...
  • Garantizan las máximas condiciones de higiene. No sufren ningún deterioro si se respeta la cadena del frío.
  • Tienen un valor nutritivo muy alto. Mantienen sus propiedades, incluso mejor que los frescos ya que estos siempre sufren algún deterioro, desde la recolección hasta el consumo.

Como se ve, son una ayuda importante para mantener una dieta variada y equilibrada, con poco esfuerzo, de un modo económico.
Desde mi punto de vista, la gran aportación de los alimentos congelados es la de poner a nuestro alcance una gran variedad de verduras (sobre todo) que tienen una temporada muy corta, u otras, que son muy pesadas de limpiar y pelar, especialmente cuando somos varios de familia. Ejemplo de esto son las setas, cuya temporada es muy corta y además suelen ser caras, o el cardo, que es poco conocido, está poco tiempo en la frutería y además es bastante pesado de limpiar.

Consejos para comprar productos congelados

  • No conservar más de tres meses como máximo y en todo caso, respetar las instrucciones del fabricante.
  • Observar que el envase esté en perfecto estado: seco, sin escarcha, ni roturas.
  • El producto no debe estar en bloque, sino suelto.
  • No debe haber manchas de humedad. Eso supone que se ha roto la cadena del frío.
  • Si por cualquier razón empiezan a descongelarse, deben consumirse en las 24 horas siguientes.
  • Deben transportarse en una bolsa isotérmica, o a falta de ella, pueden envolverse en periódico, que es un aislante casero (aunque no garantiza el mismo tiempo que la bolsa isotérmica).
  • Deben ser la última compra que hagamos, antes de volver a casa.

¿Os parece que los congelados facilitan la vida? ¿Los usáis regularmente? ¿Vuestro congelador está atestado o sólo con lo justito e imprescindible?

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