Mi bebé no deja de llorar

Mi bebé no deja de llorar

Aunque a veces resulte desesperante, porque no le entendemos y no sabemos qué le pasa, llorar es la principal forma que tiene nuestro bebé para expresarse y llamar nuestra atenc...

Aunque a veces resulte desesperante, porque no le entendemos y no sabemos qué le pasa, llorar es la principal forma que tiene nuestro bebé para expresarse y llamar nuestra atención: cuando le duele algo, cuando le salen los dientes ... Hay mucha gente que considera que hay que ignorar el llanto, y que así se acostumbrará a no llorar. Pero antes de ser tan drástico, hay que asegurarse de que no le ocurra nada, y saber por qué lo hace.

Hoy te traemos cinco trucos para ayudar a calmar el llanto, ¡si vosotras sabéis alguno más compartidlo con todas las hadas, seguro que os los agradecen!

Darle el pecho

Una de las causas más corrientes de que el bebé llore es que tenga hambre. Si se acerca la hora de una toma, prueba a ponerle al pecho, aunque tampoco es cuestión de que se acostumbre a que puede mamar cuando quiera, ni de ignorar otras posibles causas, como gases o sueño.

Succionar

El gesto de succionar produce en el bebé sensaciones muy relajantes y placenteras, se calma, y poco a poco se va tranquilizando. Prueba a ofrecerle un dedo tras lavarte bien las manos, o un chupete.

Movimientos suaves

Aunque no nos demos cuenta, el bebé está acostumbrado (sobre todo cuando nace) a estar dentro de su mamá y a moverse constantemente, flotando dentro del útero. Los movimientos suaves y rítmicos, como un ligero balanceo, suelen ayudar a tranquilizarle y a que se vaya quedando dormidito.

El contacto con la piel

El bebé reconoce el olor de su madre, y sobre ella, se siente seguro y relajado. Si está llorando desconsolado, prueba a colocarle piel con piel junto a ti, por ejemplo con la cabecita cerca de tu cara, sobre el hombro, o en el regazo, donde además puede escuchar los latidos de tu corazón.

Un momento de relax

¿No te relaja a ti estar con una luz baja y una música agradable? Prueba a crear un ambiente íntimo y tranquilizador y mécele suavemente en tus brazos mientras le hablas muy bajito, verás cómo funciona. Si lo haces a la luz de las velas conseguirás un efecto relajante y muy gratificante para los dos.

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