Acupuntura, embarazo y fertilidad

Acupuntura, embarazo y fertilidad

Aunque a muchas las agujas nos echen para atrás, es un hecho comprobado que la acupuntura, así como otras técnicas milenarias como la medicina tradicional china, funciona. La ac...

Aunque a muchas las agujas nos echen para atrás, es un hecho comprobado que la acupuntura, así como otras técnicas milenarias como la medicina tradicional china, funciona. La acupuntura consiste en encontrar los puntos específicos dentro del cuerpo donde hay desequilibrios de energía y en esos lugares se colocan unas agujas para estimular (pero tan finas que ni se notan, tan solo se percibe un ligero “picotazo” cuando las colocan). Dependiendo del tratamiento, las agujas permanecen en el cuerpo entre media hora y 45 minutos, y aunque parezca increíble, generalmente es un rato de relax, acompañado de música, velas y un ambiente agradable

Es eficaz para todo tipo de dolencias y trastornos, y que puede ser un buen complemento a los métodos tradicionales de la medicina occidental. Este tipo de técnicas tienen varios puntos muy interesantes: tratan a la persona como un todo, y cuando aparece un problema no se contentan con tratar los síntomas, sino que van a la fuente para eliminarlo de raíz. Además, su objetivo fundamental es fortalecer y equilibrar la salud en general, y puede multiplicar la eficacia de otro tipo de terapias.

Muchas veces por más que lo intentemos no conseguimos quedarnos embarazadas. Puede que haya, o puede que no, una causa médica: el hecho es que cada mes nos encontramos con la misma decepción. La acupuntura aporta beneficios muy interesantes para las parejas con problemas funcionales, como por ejemplo cuando la mujer tiene una ovulación irregular. Además, ayuda (de forma totalmente inocua y sin efectos secundarios) a combatir la ansiedad y el estado de nerviosismo que pueden dificultar aún más el hecho de concebir.

En la mujer, la acupuntura regula el sistema orgánico, envía a los órganos reproductores el torrente sanguíneo necesario para que funcionan bien, y estabiliza los niveles hormonales. Además, la acupuntura relaja a la mujer y la prepara para afrontar otro tipo de tratamientos de fertilidad, y hace que el embarazo sea mucho más llevadero y que la recuperación del cuerpo tras el parto sea más fácil y rápida.

Por otra parte, pese a ser de las etapas más bonitas y gratificantes de nuestra vida, el embarazo suele conllevar molestias de todo tipo: náuseas, mareos, dolores de espalda, indigestiones, dolores de cabeza, dolores pévicos, molestias en piernas y pies… Durante el embarazo el consumo de medicamentos está muy limitado, pero la acupuntura es una buena opción a la que podemos recurrir para aliviarlas sin comprometer nuestra salud ni la del bebé, y sin ningún tipo de efecto secundario.

Pero no sólo es beneficiosa para nosotras: aunque no corrige los defectos estructurales del esperma, sí que aumenta la cantidad del mismo que el hombre produce y su motilidad (la fuerza con la que se mueven los espermatozoides, los hace más “enérgicos”), lo que hace que las probabilidades de éxito sean mayores.

Si decides probar suerte con la acupuntura, lo más importante es que acudas a un centro y a un profesional que estén homologados.

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