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Uñas perfectas... ¡al menos quince días!

Uñas perfectas... ¡al menos quince días!

Pocas cosas dicen tanto de nosotras como nuestras manos, y nuestras uñas. Unas uñas mordidas, rotas, descascarilladas o descuidadas dan una imagen horrible… mientras que si las ...

Pocas cosas dicen tanto de nosotras como nuestras manos, y nuestras uñas. Unas uñas mordidas, rotas, descascarilladas o descuidadas dan una imagen horrible… mientras que si las llevamos mínimamente cuidadas, aunque sea sin pintar, la cosa cambia muchísimo.

Pero una cosa está clara: mantener las uñas siempre perfectas cuesta un tiempo y un esfuerzo que a veces no nos podemos permitir (o simplemente, no nos apetece). Sobre todo en el tema del color, al margen de las nuevas tendencias en tonos de uñas: las uñas en tonos fuertes, ya sean los clásicos rojos en sus mil variaciones o los más oscuros de tendencia, pasando por los tonos veraniegos y de fantasía tienen que estar muy bien pintadas para que queden bien. Y el problema es que, incluso aunque las llevemos estupendamente, a la mínima, el esmalte se estropea. Mantenerlas en perfecto estado supone dedicarles al menos un buen rato una vez a la semana…¡A no ser que seas una celebrity!

Otra opción son las uñas de gel, una idea estupenda para mujeres con las uñas muy débiles, mordidas o estropeadas. ¿Y por qué digo esto, y no que son ideales para cualquiera? Sí, pueden serlo, su contra es que el tratamiento de gel estropea mucho la uña, por eso si las tienes mal, es la forma perfecta para que estén siempre bonitas, pero si las tienes bien y sanas… no vale la pena.

Sin embargo, hace muy poco llegó la revolución en esmaltado: un sistema, de la marca CND (líder en tratamientos de manos y pies), que combina las ventajas del gel (duración, brillo efecto espejo) y del esmalte tradicional (no estropea las uñas, se puede cambiar y se retira fácilmente). ¿Lo conocéis? Se llama Shellac, y seguro que vais a oír hablar mucho de él…

Vamos a ver sus ventajas: su duración (alrededor de dos semanas, pero depende del ritmo de crecimiento de la uña, si te crecen muy despacio pueden durarte hasta un mes), su acabado espejo con brillo extremo (y permanente), el secado inmediato (es genial, ¿cuántas veces te has hecho las uñas y sin darte cuenta se te han estropeado por tocar algo, rascarte o porque se te han quedado las marcas de las sábanas? Se acabo estar al menos media hora quieta y sin tocar nada), y que se se aplica y se retira como un esmalte.

Eso sí: siempre debe aplicarlo un profesional. El proceso es muy sencillo y muy similar a la manicura tradicional, sólo que necesita una luz ultravioleta que seca el esmalte. Se aplica en cuatro capas muy finas, y después de cada una, se introduce la mano en la lámpara de luz UV. La primera es una base, después, dos capas muy finas del tono elegido, y para terminar, una capa de acabado brillante Shellac. En menos de media hora, uñas perfectas al menos quince días.

Para retirarlo puedes hacerlo o bien en casa (con el kit que te proporcionarán), o acudiendo al centro donde te lo hayas hecho. El mantenimiento es mínimo: en principio no hay que hacer nada, pero si quieres evitar que las uñas se deshidraten, es recomendable aplicar todos los días Solar Oil de CND, un aceite hidratante que previene el resecamiento. Ya está disponible en muchos centros, si quieres saber cuál te queda más cerca puedes consultarlo en su web (www.shellac.es). Mi favorito: Nenha, en la calle Jorge Juan número 64 (en Madrid), yo me las hice la semana pasada y estoy encantada, ¡llevo ya seis días y mi manicura francesa sigue intacta!



www.nenha.com

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