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Tratamiento de belleza: Yogurterapia

Tratamiento de belleza: Yogurterapia

Hoy os quiero contar un tratamiento de belleza que me ha encantado, basado en la Yogurterapia. Me hace mucha gracia la relación que hay entre la belleza y la gastronomía: chocot...

Hoy os quiero contar un tratamiento de belleza que me ha encantado, basado en la Yogurterapia. Me hace mucha gracia la relación que hay entre la belleza y la gastronomía: chocoterapia, vinoterapia, cerezoterapia, cremas de caviar, glosses con sabor a chicle… ¡todo un mundo apetitoso y apetecible!

Volviendo al tema, hace ya algún tiempo que el famoso spa de Incosol ofrece la Yogurterapia, un tratamiento que proporciona una placentera experiencia de salud y belleza, y que tonifica y reafirma la piel además de prestar una especial atención a los pies, los grandes olvidados. Además de los principios activos del yogur (que, por cierto, favorecen la producción de colágeno), utiliza las propiedades nutritivas y vitamínicas del muesli, la miel y la avena.

Ya desde los tiempos del antiguo Oriente, el yogur se utilizaba, además de como alimento, como remedio para el insomnio y como cosmético, para que la piel fuera más blanca, suave y luminosa. Puede parecer curioso, pero es que el yogur es rico en principios activos vitales como la lactosa, las proteínas, los lípidos, la vitamina A y las vitaminas del grupo B, nutrientes esenciales para preservar la barrera natural de protección cutánea, favorecer la hidratación, mejorar la tonicidad y la consistencia de la piel…

Durante el tratamiento se utilizan productos con textura mousse, y con aromas súper golosos, que además de dejar la piel nueva son una maravilla para el olfato. El tratamiento comienza con una exfoliación corporal con yogur y muesli, tratando con más énfasis zonas delicadas como codos, rodillas y pies. Este masaje, y la ducha de agua tibia que le sigue para retirar el producto, contribuyen a destensar los músculos y abrir los poros de la piel.

A continuación se aplica una ampolla tonificante que se extiende por todo el cuerpo, y una mascarilla de yogur, gelatina de avena y miel por los pies. ¡Un postre perfecto! Pasados unos quince minutos se retira la mezcla con unas manoplas absorbentes, y se termina con un masaje completo de crema de yogur, que deja la piel luminosa y suave.

¿Qué os parece? A mí se me hace la boca agua sólo de pensarlo...

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