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Masaje para bebés: el masaje Shantala

Masaje para bebés: el masaje Shantala

¿Sabías que el tacto es el sentido que antes se desarrolla? Nada más nacer, de los cinco sentidos, el tacto es el que los bebés tienen más desarrollado y activo, y con el que co...

¿Sabías que el tacto es el sentido que antes se desarrolla? Nada más nacer, de los cinco sentidos, el tacto es el que los bebés tienen más desarrollado y activo, y con el que comienzan la relación tanto con sus padres como con el mundo exterior. Y por eso, entre otros motivos que veremos más adelante, el masaje es una de las mejores formas de comunicarte con tu bebé y transmitirle tu amor.

El masaje para bebés más extendido se conoce como masaje Shantala, seguro que lo has oído antes. Proviene del Ayurveda, la medicina tradicional de la India, con más de cinco mil años de historia. El doctor F. Leboyer, un obstetra francés, lo “trajo” a occidente tras observar a una madre masajeando a su bebé durante un viaje que hizo a la India. El médico se quedó impresionado al ver cómo el masaje tenía efectos terapéuticos en el bebé, y decidió darlo a conocer en Europa. No se volvió loco para ponerle un nombre: lo llamó masaje Shantala, como la mujer a la que vio masajeando a su bebé.

Este tipo de masaje es muy saludable para el bebé por muchos motivos:

-Ayuda a regular y reforzar cinco de los sistemas más importantes del bebé: respiratorio, circulatorio, nervioso, inmunológico y gastrointestinal. Por eso es una solución perfecta para aliviar las molestias de cólicos, gases y estreñimiento, tan comunes en los bebés.

-Relaja y alivia el estrés que se produce en el bebé, tanto al enfrentarse cada día a situaciones nuevas como en ocasiones de ansiedad,como la salida de los dientes.

-Favorece la comunicación y la creación de vínculos entre el bebé y su entorno, especialmente con los padres, al estimular el sentido del tacto, con el que más se relacionan.

-Ayuda a conciliar el sueño, y a que éste sea tranquilo y profundo.

Es un masaje muy suave, que generalmente se hace con aceite de almendras (que, además, es muy hidratante y ayuda a calmar hasta las pieles más sensibles). Vale la pena aprender a hacerlo con un profesional, ya que en un corto taller (no más de tres horas) conseguirás aprender la técnica, que beneficiará a tu bebé durante toda su vida. ¡Así que ya sabes! Toma nota, tu bebé te lo agradecerá, y acostúmbrate a masajearle cada día como una rutina y un tiempo especial e íntimo para los dos.

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